sábado, 29 de septiembre de 2018

Entre los aparejos el cimento y el techo (Poema).


Cómo crecer y alcanzar las luces brillantes de allá arriba?.
Cómo estirarse sin chocar contra un techo,
sin tropezar contra una responsabilidad.
Cómo crecer sin ser descubierto.

Quiero tocar esas luciérnagas infinitas de allá arriba.
Quiero tocarlas y sentir su luz
entre mis dedos, entre mis mejillas.
Quiero tocarlas y guardarme un par en el bolsillo,
Y luego volver a ser pequeño.

Río grande

Ser chico como para seguir jugando a las escondidas,
esconderme tras una aguja o entre los párpados de mis padres.
Ser un ratoncito cuyos bolsillos brillan,
para no temer la oscuridad,
para no tener dos ojos sino cuatro y ser un ratón luciérnaga,
y que mi luz brille
 para los míos y se esconda
 de los depredadores,
se esconda de los humanos,
 de sus dioses y de sus delirios.

Quiero ser un copo de nieve,
suave y esponjoso,
lleno de vida, de agua, de energía,
ser frío y existir por temporadas,
pero existir eternamente.
Venir del cielo y caer suavemente,
acariciando la tierra,
diluirme y ascender entre niebla.
Quiero ser el fénix, pero sin fuego,
quiero ser agua, nevar,
diluirme y evaporarme
para volver a caer
y luego ver desde el suelo
y subir de nuevo allá arriba.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Ya no es, porque se sigue yendo (poema).

Sí, fue ella
y después de ella
fue nadie.

Fue ella,
la que abdicó mi marxismo,
la que corrompió mi relativismo histórico,
la que sedujo mi idealismo
mi teología liberacional.

Fue ella
y nadie más será.

Fue ella
la verdadera cuarta espada
a quien debía cincelar,
en cambio
hice de ella la venus de milo
y dejé que la roben
a este mundo proxeneta.

Fue ella
y ahora ya nadie es,
por eso ya no soy
ni marxistoide
ni sistematoide,
soy errante,
soy la nada
y vengo a contaminar el sistema.

Fue ella,
la coya y yo el tocuyo,
ahora es la cruz y yo el Inkarry.

Fue ella
mi totem
y yo su amauta.
Ahora es la nada
y yo el no ser.

Fue
y no sigue siendo
porque
se fue
y aún se sigue yendo.

Fue ella
y yo fui,
y ahora
ya no soy
porque ella ya no es.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Burbuja (Poema).


I
Burbujas veo elevarse,
Elevadas,
Las veo descolorarse.
Cierro los ojos,
Aprieto los parpados,
Deseando
Que nunca se extingan.
Al menos en mi mente,
Tenerlas por siempre.

II
La mezcla de agua y jabón
Que cojo entre mis dedos,
Las soplo para que vuelen
O para que jugueteen con mi piel.
Para que vuelen,
Como mis pensamientos,
Hacia el pasado y mis risas colegiales,
Hacia el futuro y mi adultez incierta.
Para que surquen mi piel,
Como los ronroneos de mi gato
Y sus mimos,
O las caricias hipnóticas de mi amante.

III
Cada burbuja es una hebra,
Una memoria ram temporal;
Cada una, es un recuerdo,
A veces, una proyección.
Cada globo fugaz
Es una risa desenfrenada,
Y también una lágrima dolorosa.


IV
Una de estas burbujas
No es de agua con jabón.
Es la mezcla
De risas y llantos,
Consolados y desquitados
Envueltas de pasión
De ilusión y desobediencia,
Entregas al olvido,
Al romance
Al travieso amor juvenil.

Esta nueva burbuja
No se descolora
Ni se ahueca.
Esta, se fortalece,
Se entrena.
Y cuando la burbuja se extinga
No dejará de existir.
Será, mas bien, el inicio
De un nuevo ser.
Y aprenderá a hacer burbujas
Y las verá volar,
Como yo ahora las veo
Y la veo a ella
Mi burbuja, mi agua, mi jabón.

Fotografía sacada del facebook de Pamela.

Para: Pamela Quispe Santiago. .
Marcapomacocha, 13 de febrero del 2017.







viernes, 25 de mayo de 2018

Lejos, menos del recuerdo (Poema).

Me siento con ganas 
de entregarles el corazón, 
se llevaron, quizá, 
los mejores años 
de mi existencia loca. 

Sin darme cuenta 
comencé a respirar 
sus sueños 
y a cubrir sus miedos, 
llegué a la paranoia 
de pretender 
hacer de sus destinos 
una perfección numérica. 

Siento deseos irrefrenables 
de abrazarlos 
como cuando nunca lo hice, 
deseos 
de contemplar sus falacias 
e intentos de rebeldía. 

Todo eso que siento 
lo siento, 
pero ya sin el fuego 
que me mantenía en pie, 
todo esto que siento 
es ahora una despedida 
que huele a difunto, 
un respiro 
cuyo paro cardiaco 
es inminente.

Sin embargo los siento
aún si mis pasos se alejen,
quizá sin fuego
pero con el calor de sus recuerdos
abrigando mi pecho
y acaeiciandome el alma.



viernes, 18 de mayo de 2018

Añoranza de mi puna (poema).

Mientras tenga historias que contar
aún habrá esperanza,
pero hoy quiero
dejar de esforzar mis ideas
y sólo escuchar un par de huaynos,
recordar las tardes en mi choza,
abrigarme del frío,
tomar algo caliente
e irme a dormir.

Quiero, una vez más,
jugar con las piedras,
darles vida,
sentir que puedo
concederles sentimientos
y darles la libertad de rebelarse
para que creen su propio destino.