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sábado, 13 de agosto de 2016

#NiUnaMenos, las queremos a todas (reflexión).


27 «Sí, Señor - repuso ella -, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.»[1]

En el evangelio de Mateo hay un pasaje que narra una escena singular. Cuando el Cristo estaba predicando, caminando por las tierras de los descendientes de Sara (suegra de Rebeca; que a su vez fue suegra de Lea, Bilha, Zilpa y Raquel, madres de las doce tribus de Israel), se le acerca una Cananea que pedía que el Mesías cure a su hija. Jesús, quizá ofuscado u ofendido respondió: «No he sido enviado más que a las ovejas perdida de la casa de Israel.». Haciendo alusión a que su misión era la gente que profesaba la misma creencia que él. Al ver que se postraba frente a sus pies siguió diciendo: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.». Al final, tras una magistral respuesta de la mujer el Hijo de Dios le concedió el pedido y la hija “sanó” del “demonio” que poseía dentro[2].


Ni una menos.
Dibujo: Daniel Maury Trezzi

La primera vez que leí esta cita bíblica quedé perplejo. ¿Cómo era posible que Dios hecho hombre haya sido tan errático aquella vez? Mayor sorpresa me causó la respuesta de la mujer, tan humilde pero llena de verdad. “También los perros comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos”. La Cananea en cuestión hace alusión a una situación de exclusión, de doble exclusión (por ser distinta “confesionalmente” a los Israelitas y por ser mujer). Cuando leí esta cita por primera vez estaba en un retiro espiritual de jóvenes y el grupo de trabajo eran sólo mujeres y yo, sin embargo seguían refiriéndose como “nosotros” aún cuando yo era el único varón y ellas eran mayoría.

Siento que fue una mujer quien dio cátedra a Jesús, una mujer distinta, "inferior". Fue una mujer quien lo zarandeó y le hizo entender que siendo el Cristo, cargaba con prejuicios tan cotidianos que no lo diferenciaban de los demás de su tiempo. De pronto me sorprendí riendo y con unas cuantas gotas de lágrimas asomando mis ojos. Sí existió alguien que fue más que Dios y fue una mujer, suspiré y me tendí en el pasto satisfecho, como si de pronto viese equilibrarse a una balanza que siempre vi inclinada hacia un solo lado.

Estoy del lado de las mujeres por todas las veces que me sirvieron primero. antes que a una mujer, un plato de comida. Por todas las veces que junto a mis amigos la acosamos, viéndola como un simple objeto sexual. Estoy de parte de las mujeres que en las guerras son afectadas más que un varón. Estoy del lado de las mujeres, por todas las veces que fueron negadas de ejercer los mismos derechos que nosotros, por su tardía aceptación en la educación pública, en el empleo, en las iglesias, en la propia casa. Estoy del lado de las mujeres, de las madres que como mi madre sufren por un hijo irresponsable, desleal, corrupto. Estoy del lado de las mujeres que saben lo que es parir y muchas veces crían solas a sus criaturas. Estoy del lado de las mujeres porque son científicas, deportistas, periodistas, bomberas, policías, amas de casa, empleadas, estudiantes, infantes y en todo son buenas pero sin el mismo reconocimiento que nosotros. Estoy del lado de las mujeres pues siempre se acostumbra llamar a cualquiera por su apellido paterno solamente, como si el materno fuera menos importante. Estoy del lado de las mujeres porque vengo de una de ellas, me crie con muchas de ellas y aprendí a compartir por ellas. Estoy del lado de ellas y hoy también soy ellas y ellas son Dios aquí y ahora, son nosotros y nosotros somos ellas. Entonces juntas todas coreemos ¡Ni una menos!.

Ruta de la marcha en Lima.




[1] Evangelio según San Mateo; capítulo 15, versículo 27. Biblia de Jerusalén.
[2] El relato completo va desde el versículo 21 al 28.

jueves, 17 de diciembre de 2015

La tristeza de mis pies (poema).

Siento el peso de mis zapatos
son nuevos pero no me alientan.
Mis pies se sienten oprimidos,
con ganas de sentir el cemento
al contacto con mi piel.

Quiero sentarme y abandonar
esta novedad opresora,
quiero de vuelta la comodidad
de mis zapatillas cuarteadas.
viejas como los cascos de un caballo
que toda su vida corrió y ahora (viejo)
camina rumbo al camal.

Si no tuviera el pie plano
quizá en vez de estar sentado
estaría luciendo aún estos zapatos,
que son como el sistema que nos gobierna:
bello para el común de humanos
y oprobioso para "los anormales".
aquellos que aman distinto,
que rezan y sienten distinto.

Aquellas mesnadas, pobres
sin techo ni pan diario,
que, al igual que yo, 
se compraron zapatos para ser felices,
fingiendo serlo.
Mas cuando sobrevino el ocaso
lamentamos tener la mente esclavizada
y ahora también los pies.

martes, 22 de septiembre de 2015

Vuelvan las cometas (crónica).

“Te irás con las estrellas, romperás el mundo en dos.
Vendrás con la tormenta por las noches sin amor”. – León Gieco[1].

Si el deseo de explorar el mundo y divertirnos corriendo, de un lado a otro, se eternizara sin preocupaciones ni apuros, seríamos una masa más organizada y dada a la colectividad. Si los juegos que nos convocaban a pasar la pelota de un lado a otro, o a topar con esta a alguien más, no se convertirían luego en pugnas por acumular prestigio y monedas huecas que no contagian risa alguna ni alegrías mutuas, seríamos una especie conciliadora y recíproca. En suma, si fuésemos infantes toda la vida quizá el mayor problema social sería el miedo a la oscuridad de la noche.

Durante mi estadía en Corpacancha (1996-2001), donde estudié los seis años de educación primaria, al llegar el mes de setiembre la expectativa, de quienes estudiábamos allí y de l@s niñ@s en general, era tener la cometa más bonita y que a su vez vuele más alto que las demás. Las cometas eran hechas de carrizo y cubiertas con plástico o tela, se les ponía una cola hecha de plástico que al final tenía una piedra del tamaño de un puño de alguien con diez años. El hilo con el cual hacíamos volar las cometas era de lana o a veces hilo de pescar. La mayoría de las cometas tenían forma hexagonal u octagonal. Bueno, la mía siempre tenía forma artificial (en realidad semejaba a un triángulo); pues siempre compraba mis cometas. En mi familia no había alguien que haya aprendido a hacer una (mi papá si sabía, pero trabajaba en la capital de distrito, Marcapomacocha, haciendo difícil la inmediatez de mis cometas).
En los dos últimos años de mi estadía en Corpacancha, mi papá hizo mis cometas; entonces recién me sentí resarcido. Dejé de avergonzarme de mis anteriores cometas compradas y lucía mi cometa por el pueblo a la espera de que l@s demás niñ@s se contagien y hagan lo mismo; sin embargo, las cometas comenzaron a ser parte de juegos de antaño. Entonces volaba mi cometa solo, a veces se unían niñ@s menores a los cinco años acompañad@s por sus padres, quienes al volar las cometas de sus hij@s, quizá además de acompañarl@s en su recreación, rememoraban épocas cuando reían corriendo contra el viento para elevar sus cometas lo más que puedan.
Niños de la Ludoteca Chipikyay rumbo al cerro,
para hacer volar sus cometas

Ahora, después de ocho años, he vuelto a revivir esa sensación a fines de agosto[2]. Subí junto a un amigo (Nelson) al cerro de la zona “S” en Huaycán para hacer volar cometas. Allí estaban l@s niñ@s de la ludoteca[3] de la zona “T”, “Ludoteca Chipikyaay”[4], disfrutando de un juego novedoso para ell@s. Tod@s tenían una cometa comprada (en todo caso la cometa no fue hecha por alguno de ell@s ni tampoco por sus familiares). De pronto, una sonrisa revanchista surgió en mí – ¡Ah!, ¡son compradas! – Luego caí en la cuenta que aún no había aprendido a hacer una cometa – Triste tu vida – me diría mi amigo Max. Las cometas volaban bajito y unas cuantas a una altura respetable. Algunas niñas se sentían molestas porque se les había enredado el hilo. Otros subían más arriba para tener más espacio y desplazarse con mayor facilidad y menor riesgo para enredar sus hilos con l@s de sus compañer@s.
El ascenso de las cometas

Las cometas volaron acompañadas de risas cómplices, volaron como sus sueños vuelan, como su cooperativismo asombra. Volaban como las esperanzas de vivir en una sociedad amable y recíproca. ¡Si de adultos hiciéramos volar cometas!; riendo junto a nuestros sueños y practicando los principios adquiridos en la niñez, las veces que ayudamos a reparar la cometa de algún amigo o amiga nuestra, cuando nos reímos al enredar nuestras cometas y veíamos cómo se caían todas juntas e íbamos a recogerlas corriendo con los brazos hacia atrás y las manos tratando de atrapar al viento. Sí en vez de escuchar y presenciar asaltos recibiríamos la triste noticia de una cometa extraviada seguro fuésemos niños eternos y no bultos del averno.

Si alguna vez aprendo a hacer una cometa, la haré volar cuando tenga ganas de elevar mis ideas; cuando tenga ganas de refrescar mi ser con ayuda del viento. La elevaré lo más que puedo, como mi visión alcanza el infinito cada vez que mis parpados se cierran. Las cometas representan, para mí, la conexión con un elemento que me es más familiar que el agua, el aire. Aire que conozco mejor que a mis pasos, no necesito verlo, pues lo siento. Cuando vuela una cometa, siento que una parte mía está siendo acompañada por el viento en su andar, está siendo empujada a veces con fenecí y otras pausadamente. Cuando una cometa vuela percibo una señal que me invita a creer cada vez más y mejor en el aliento de vida, en la esperanza de sonreír eternamente, corriendo y jalando el hilo de mi cometa empapada de ideales y principios refrescados por el viento.
Volvieron por una tarde las cometas a la vida, ojalá vuelvan más seguido.

El fin de una magnífica tarde






[1] Letra de la canción Semillitas del corazón del cantante argentino León Gieco (Cañada Rosquín, provincia de Santa Fe, Argentina, 20 de noviembre de 1951) de su séptimo álbum del mismo nombre publicado en 1988. La canción está dedicada a los chicos desaparecidos restituidos, una referencia a la desaparición de personas perpetradas por la dictadura militar argentina (1976 – 1983).
Un artículo respecto a los aspectos psicológicos sobre el caso de restitución de niños desaparecidos apropiados por esta dictadura militar es:  http://rua.ua.es/dspace/bitstream/10045/5637/1/ALT_11_13.pdf
[3] Espacio que promueve el derecho al juego de niños y adolescentes. Aquí una descripción detallada de este espacio:
[4] Página de Facebook de esta Ludoteca que funciona dentro de la capilla de la zona T de Huaycán https://www.facebook.com/Ludoteca-chipikyaay-199058240253482/timeline/

lunes, 31 de agosto de 2015

Apología al tal Gonzalo

…el infierno sé que no es mi sitio
y el cielo esta lejos de mi ideal – Avalanch[1].

Este escrito tiene como único propósito defender al personaje que es el tal Gonzalo, porque defendiéndolo me defiendo, justifico sus acciones y maneras de concebir el mundo que al ser similares a las mías merecen odas y peregrinación, congresos y seminarios. Mi personaje se explica si defino y defiendo al tal Gonzalo más light en algunas partes y desquiciadas en otras de lo que yo fui y quizá aún soy. El tal Gonzalo es una construcción social y parte de un auto experimento emocional.

La música es una forma más de expresión del ser, es una rama más de nuestras formas de sentir y pensar a la vida. Al tal Gonzalo no le importa tanto definirse dentro de un género musical como sí vivir apasionadamente sus cantatas. Poguear[2] hasta agredir físicamente, junto a los demás miembros su horda melódica, al grupo de al lado es equivalente a des hacerse en extravíos adolescentes, recordando los mil y un gustos hacia las compañeras de carpeta o una amiga entrañable, para conceptuar el romance que se tiene aún pasado más de un lustro. Hacerse parte de una colectividad para celebrar con las melodías andinas a algún guardián pétreo o serpentear la cabeza con Black Sabbath[3] para perderse en lo más intimo de la memoria; es indistinguible, pues ambas expresiones forman parte del día a día. Las baladas noventeras, el metal folk, el huayno, el reggetón romántico, la salsa sensual y algunos pasillos y vals forman parte de los brebajes que constantemente el tal Gonzalo consume, sin tomar partido de todos aunque le guste semejarse a los rockeros subtes termina caricaturizando al espíritu de los asientos mineros[4]. No se restringe en ritmos, menos en pasiones, solo vive y recita al viento sus canciones.

Hablemos del elemento primo, no de la recurrencia con que el tal Gonzalo tipifica el mundo, tampoco de las veces en las que reinterpreta sus actos para darles nuevos marcos teóricos. Hablemos de ellas, de ambas, porque “si no está con ella está con la botella”[5]. Hablemos de la vez que la besó apasionadamente tanto así que no fue un ósculo si no una poesía corpórea. Recordemos la vez en que estando a un paso de su casa dio media vuelta y comenzó a correr por todo su localidad emulando a Forrest Gump[6]. El tal Gonzalo, un ser primigeneamente amoroso, dado al sí de la vida que no ve al licor como un fin en sí, si no como un vehículo socializador que congrega masas. Gonzalo, un ente errante y otrora herético que ahora evangeliza su ser (se debate entre la rebeldía a su Dios o su sumisión). Gonzalo, infame aún desde el nombre, que refiere al hermano de Pizarro[7] (también encomendero) y a un ideólogo extremista[8] que confundió a China con el Perú y se asumió Mao. Él no soy yo, tampoco uno de los personajes en los que transmuto, es un personaje a quien encontré en una de mis cabalgatas por este desierto con sabor a pobreza y olor a rebelión. Quién parafraseó: “Mundo de los vivos, la nación es solo un cordón... es pura ficción”.[9]

El sujeto en cuestión extraviando su memoria,
reinventando, quizá, su historia.




[1] Letra de la canción El ángel caído, del disco del mismo nombre del grupo español de rock progresivo Avalanch.
[2] Movimiento frenético grupal durante la presentación de una banda relacionada al rock fuerte (heavy metal, punk, etc).
[3] Banda británica mítica del Heavy metal.
[4] El Muqui o duende de las minas.
[5] Letra modificada de la canción Solterito cantada por el grupo Alegría.
[6] Personaje principal de la película del mismo nombre, basada en la novela del escritor e historiador estadounidense  Winston Groom.
[7] Gonzalo Pizarro, hermano de Francisco Pizarro, gobernador del Perú 1544-1548.
[8] Apelativo con el que Abimael Guzmán Reynoso se hacia llamar.
[9] Letra de El arquero del rey, Saurom juglar metal.

martes, 18 de agosto de 2015

Aún no (poema).

Aún no partas,
no debes,
tus alas aún son jóvenes;
aún no vueles,
no debes,
tu nido abriga, aún.

Sientes coraje,
desazón y penuria,
sientes la derrota;
tus pasos borrosos,
ningún norte,
ausencia inmensa.

Estos clavos tuyos,
plantados a sabiendas,
con desparpajo y apuro,
son errores de los tuyos;
lo sabes y duele más.
Aún no partas... espera.

No nacieron para servirte,
no existen para ti,
tampoco pretendas, aunque debas,
existir para ellos.
No nacieron para amar,
nacieron y están
...espera,
solo un par de inviernos más.

Ahora no debes partir,
el niño anda cerca,
llorará hasta arrastrarte,
te congelará si huyes,
rodarás cuesta abajo
mientras padeces en tu éxodo.

El niño ha vuelto,
ha crecido,
aprendió a esperar,
aguarda a quienes huyen
políticos y mercaderes
los que jamás cumplieron
sus deberes.

No partas,
tu vuelo es débil
y tu tristeza pesada,
perecerás abofeteada.
No partas,
aún si estás harta.

Y si ya partiste,
convoca a tus amigas,
recluta a tus compañeros.
Pide compañía,
nosotros vendremos detrás,
siempre nos tendrás.

No quieres a tu nido,
por eso aquí te esperamos (por si decides partir),
todos junto al camino.
Pero antes de andar,
mejor espera...
No partas.
Y quizá si partes sola,
nos encontremos mas temprano que después.




lunes, 29 de junio de 2015

Es una loca, una loca afirmación; La comunidad LGBTI+ (Reflexión).

“Si nosotros somos tan dados a juzgar a los demás, es debido a que temblamos por nosotros mismos”.– Oscar Wilde[1]

Esta reflexión va dedicada a: Evelyn Ames Díaz (compañera de la universidad y una de las primeras personas incluyentes que conocí), Sebastian Quispe Ichpas (un conocido mío, homosexual a quien aprecio).

Tratar de aceptar nuestra diversidad es quizá tan quimérico como contar los granos de arena de un desierto. Nuestra sociedad ha ido cambiando, sus normas de convivencia y reglas morales también. Hace cinco siglos atrás era “natural” la esclavitud, a inicios de los 1900’ era indiscutible la subordinación de la mujer, el calentamiento global no era entendible y la homofobia era un concepto inexistente. Todo eso va quedando atrás, los tipos de discriminación menguan poco a poco y la intolerancia se hace visible cada vez más, no es que haya aumentado proporcionalmente sólo que ahora se evidencia y denuncia con más frecuencia que hace un par de décadas.

Sostengo la hipótesis de que la homofobia es un derivado del machismo en el que está sumida nuestra sociedad. Frecuentemente he presenciado y a veces he sido partícipe de cómo tildamos a algún varón de gay, ya sea por no relatar con cuantas mujeres ha tenido relaciones coitales (sean reales o inventados los relatos) o por no querer ser parte de alguna aventura de amigos, siempre se le tilda de “cabro”. Todo acto que simbolice la debilidad en el varón es visto como defecto, mientras el varón sea más tosco y autoritario su aprobación dentro del cenáculo que le rodea será mayor. Entonces la homofobia va por la incapacidad de aceptar las debilidades o feminismos (entiéndase el carácter débil) del varón, no es que se deteste la unión de personas del mismo sexo (los índices de consumo de pornografía lésbica son considerables en el público masculino[2]) lo que se niega es aceptar la deserción de un varón a su rol de macho dentro de nuestra sociedad.

No está probado si la homosexualidad sea hereditaria[3], tampoco lo está, que los hijos de parejas del mismo sexo tengan comportamientos patológicos. Somos una construcción social de manera que el argumento de que la orientación sexual es anti natura no posee sustento. Inclusive la religión es parte de una construcción social que ha cambiado con el tiempo. Remitiéndome al líder de la iglesia católica, el papa Francisco, este año en el jueves santo lavó los pies de un transexual y ya desde antes de su pontificado su opinión respecto a este tema era completamente abierto e incluyente[4]. Existen varios teólogos y filósofos que han aportado en este tema y concluyen que la homofobia es igual que el racismo, no tiene razón de ser pero es una práctica común sin sustento válido[5].

Y este año como todos los 28 de junio, salió la comunidad LGBTI+ a expresarse por El día del orgullo LGBTI+. Salieron a las calles con sentimientos encontrados. Por un lado celebraban la aprobación del matrimonio homosexual dictaminado por la corte suprema de los Estados Unidos de Norteamérica[6] que sentencia la legalidad del matrimonio en todos sus estados; del otro lado, la impotencia de que en el Perú se haya archivado una ley que les garantizaba la igualdad de derechos como los tiene una pareja heterosexual. Chile legalizó la unión civil, sin embargo en el Perú este tema todavía sigue siendo: una loca, una loca afirmación, como dijo el entonces candidato presidencial y ahora actual alcalde de lima en alusión al actuar congresista Carlos Bruce, quien proponía la aprobación de la Unión civil entre personas del mismo sexo u orientación distinta a la heterosexualidad. La desilusión que recibieron al archivarse el proyecto de ley me recuerda a Ciudad Babilón (GetBackers) donde el destino de la fortaleza ilimitada es controlada por unos cuantos llamados el “grupo de expertos”[7].

Un par de cosas últimas: Primero, no estoy atacando a quienes no estén de acuerdo con una orientación sexual distinta de la que profesan, sólo pido sean tolerantes aunque eso cueste (a mí me costó al inicio pues no sabía cómo tratarlos). Segundo, es indignante la doble moral y la pose de algunas empresas y medios de comunicación, también personas específicas quienes hasta hace una semana atrás no apoyaban ni se indignaban con el archivamiento de la propuesta por la unión civil[8] y ahora ponen en sus fotos de Facebook la bandera gay, claro como USA aprobó la legitimidad del "matrimonio gay", ahora sí es bueno de pronto estar a favor. Yo puse mi foto con esos colores en reconocimiento a su lucha en favor de tener los mismos derechos que los demás. Me casaré (si es que lo hago) con una mujer, no puedo pensar en cómo sería tener una pareja del mismo sexo, me siento nadie para juzgar la manera en que desean ser felices quienes deciden aceptarse distinto de los demás. Respeto a las personas GLBTI+ y apoyo su lucha en favor de tener los mismos derechos que los heterosexuales. Si se casan o no o si adoptan una criatura o no es algo que ellxs decidirán y lucharán para conseguirlo. Entre tanto me pregunto: De quedarme sólo, ¿Por qué el estado me negaría la oportunidad de ser padre adoptando a una criatura, sólo por no cumplir con el requisito de tener pareja? Esa lucha será más mía y ahí promovería el día del padre soltero.

Existieron y existen personas trascendentes que tenían una orientación sexual diferente a la convencional[9], no podemos satanizar y fingir que solo traen consigo calamidades. Respetar no significa comulgar con todo lo que otra persona cree, siente y razona. Mostrar respeto significa aceptar las diferencias y tener la capacidad de buscar sentimientos afines, sueños comunes, ideales. Seamos tolerantes, dejemos de insultar y esforcémonos por comprender y aprender de lo diverso, eduquemos en respeto, comprensión y solidaridad, de lo contrario estamos "condenados a vegetar en el clima de la mediocridad"[10].


Fotografía publicada en el facebook oficial de
Arnold Schwarzenegger.
Hasta el 2010 estuvo en contra de la unión civil, ahora la apoya.





[1] Oscar Fingal O'Flahertie Wills Wilde(Dublín, Irlanda,  16 de octubre de 1854 -París, Francia, 30 de noviembre de 1900) fue un escritor, poeta y dramaturgo irlandés homosexual.
[3] Una investigación reseñada por  William Kremer sostiene que no existe  la herencia genética en la homoxeualidad: http://www.bbc.com/mundo/noticias/2014/03/140222_mitos_medicos_realmente_homosexualidad_evolucion_jgc_finde
La entrevista que el papa concedió a una revista jesuita: http://blog.cristianismeijusticia.net/?p=9857&lang=ca
En ambos enlaces se comprueba que la labor de la iglesia es la de acompañar a la persona desde su identidad sexual.
[5] El filósofo y teólogo peruano Raúl Zegarra analiza la unión civil a la luz de la biblia y la tradición cristiana: https://sagradaanarquia.wordpress.com/2014/05/30/la-union-civil-la-biblia-y-la-iglesia-la-entrevista-que-no-se-publico/
[9] La filóloga y periodista Ángeles Cuéllar nos presenta una lista de escritores gays y lesbianas. http://bloggeles.blogspot.com/2011/03/escritores-homosexuales.html
Otro enlace donde podemos conocer a 28 científicos homosexuales. http://curiosidades.batanga.com/6213/28-cientificos-y-pensadores-homosexuales-que-debes-conocer
[10] Canción El mediocre, Ernesto Sanchez Fajardo El Jilguero del Huascarán.

lunes, 13 de abril de 2015

Cuando el río suena… (reflexión sobre la migración).

“…Dicen que, cincuenta leguas mas arriba, el río mordió la ladera fronteriza de un valle para derrumbarla, empozarse frente al derrumbe, cambiar de curso y llevarse el valle entero. …Las aguas estaban más lodosas que nunca, prietas, del color de la noche.”[1]

En la gran ciudad hay que acomodarse donde se pueda
otros están detrás a la espera.

Los huaycos ocurridos en Chosica recientemente me han hecho reflexionar sobre la persistencia de los moradores del lugar a quedarse en un lugar que es cause natural por donde ocurren deslizamientos de piedra y lodo (huayco). Esto se debe, entre otros motivos, a que es el único lugar que tienen para vivir. Generaciones atrás, estas personas vinieron de otras regiones del país para asentarse en la capital de un país centralista, excluyente y aún en construcción (de una identidad) para mejorar sus expectativas de vida. Algunas familias consiguieron una mejora sustancial gracias al empeño y proyección que tuvieron[2], creando pequeños negocios que se transformaron en empresas rentables, otros mejoraron su calidad de vida en generaciones recientes, motivados la educación superior que obtuvieron.

Mis paisanos (mis padres son del distrito de Marcapomacocha) emigran, al igual que yo, muchas veces por motivos de estudio, sin embargo la cuestión laboral y el deseo de vivir en la capital son las principales motivaciones de quienes bajamos de nuestro cerro verde y muchas veces llegamos a establecernos en cerros estériles y polvorientos[3]. Una economía basada en la ganadería alto andina (ganadería extensiva) y siendo miembros de comunidades campesinas que no poseen un proyecto de desarrollo comunal, que agrupe a todo el pueblo, es difícil quedarse en un distrito situado entre los 4000 hasta los 6000 m.s.n.m. (metros sobre el nivel del mar) donde el ecosistema no permite realizar demasiadas actividades económicas para mejorar la calidad de vida de los habitantes del lugar. El sitio, de quedarte en el, te plantea dos soluciones fatales: Vivir de la ganadería sin gran capacidad de ahorro a menos que además de pastar animales la familia sea comerciante en el centro poblado o haga trabajos adicionales relacionados con el campo (cortar champa, esquilar animales, hacer casas, tejer, lavar ropa), todo ello mientras se es joven procurando juntar dinero y reconocimiento para cuando se llegue a la vejez (¿de 10 hijos uno nos acudirá?). Trabajar para una, de las pocas, empresas que existen (minera o ganadera) esperar a  cesar por edad y con el cobro de los derechos laborales obtenidos comprarse una casa en otro lugar y morir lejos del pueblo donde se vivió (en el caso de Corpacancha la empresa es dueña de los terrenos y la casa del trabajador lo es solo cuando trabaja para esta, una vez que deja de laborar tiene que desalojar) abatido por enfermedades o la edad avanzada.

Muchas personas contemporáneas a mis padres no desean volver al distrito, representa una parte llena de carencias y penas aún sin sanar; otras en cambio van y restriegan su “éxito” a quienes se quedaron (sin duda lo hacen para hacerse creer ellas mismas que son efectivamente mejores que aquellas que se quedaron)[4]. Las personas de mi generación, aquellas que migraron, (muy a mi pesar) frecuentan viajar y maravillarse con el paisaje, tomarse fotos y evitar lo mejor posible “quemarse y dejar de ser blanca”. Sin duda la cuestión del aculturamiento, la discriminación y el sentido de inferioridad están muy arraigadas (como en todo el Perú); por esta razón es que quienes migramos permanecemos en barrios, pueblos jóvenes, callejones, laderas de cerros, invasiones, etc. Mientras tanto quienes salieron fuera de la patria, con el corazón compungido y los ojos vidriosos prestos a comunicar lo que los labios niegan, miran las fotografías de su tierra querida, se informan del acontecer local, exponen sus ideas de cómo debería conducirse el gobierno local y tantas cosas que desde sus experiencias añoran transmitir.

En lo que a mí respecta se podría decir que soy un híbrido, no me siento ni de aquí ni de allá. Me considero procedente de mi estancia (el lugar que la comunidad campesina nos ha dado), soy de Cullic, por lo general no bajo al pueblo más que para viajar de retorno a Lima. Me gusta la nieve y el amanecer de las montañas, me agrada ser escupido por las llamas o alpacas, me apasiona sacar riegos de agua (hacer canales que desvían el agua del río y riegan otras zonas del terreno), me gusta la noche tan llena de silencio como si esperase paciente el alba para iniciar un nuevo camino. Amo comer con mis rodillas como mesa porque me es más cómodo, recoger agua de un puquio mientras pienso en una y mil ideas que a veces me hacen caer de cara en el pasto o resbalar hasta caer sentado y mojarme el pantalón. Me gusta escuchar huaynos antiquísimos mientras maceo (mal) la ropa en el río.

Hay algo que no me gusta, la soledad y creo que esta es la culpable de que muchos de mis paisanos hayan dejado la puna tan escondida y nuestra, la sensación de estar solo te hace desear escapar de la realidad, escuchar todo el día la radio, ponerte tv satelital si puedes, irte al pueblo ya sea a chismear o a beber. Entonces estar sólo significa también no tener una educación que te defienda de los de afuera, un centro médico que solucione todos tus males, estar solo significa sentirte impotente ante el desinterés por hacer proyectos comunes, sentirte sólo si reclamas por el medio ambiente frente a las empresas del lugar. Sentirte solo significa desilusionarte del lugar donde vives porque no mejora ni es inclusivo. Por eso mejor ser sólo entre desconocidos a ser nadie entre coterráneos. Por estas cosas mejor vivir debajo de un cause de huayco a vivir debajo de la indiferencia de todo el pueblo.

Se me viene a la mente a cuatro compañeros de la escuela: El primero John Barrera, me hizo prometer cuando teníamos 10 años y cursábamos quinto de primaria que en 10 años adelante nos volveríamos a ver en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, él ahora está terminando su carrera de Ingeniería de Minas en la Universidad Nacional Daniel Alcides Carrión. El segundo Marco Silvestre, un chistoso que contaba chistes rojos, terminó la secundaria en Corpacancha, ahora es egresado de Ciencias de la comunicación por la Universidad Nacional del Centro del Perú. El tercero Julio Gonzales, quien me enseñó que ser pobre no significaba ser ignorante ni mucho menos mala persona como en mi diminuto cerebro creía, ahora es egresado de Educación en las especialidades de Matemática y Física de la misma universidad que el anterior. Y por último Ester Gerónimo, la única persona con quien he estudiado 10 años de mi vida, entre primaria y secundaria, hermana de mi mejor amigo también compañero nuestro, ahora estudia Química farmacéutica en una universidad. Estas personas, que al igual que yo salieron del distrito, tienen mucho por aportar, quizá lo hagan o quizá no, lo que es cierto es que de esa escuela fiscal, de ese distrito alto andino, siempre saldrán futuras personalidades, que no nos extrañe que en años posteriores alguna calle, escuela o plaza lleve el nombre de alguno de ellos o de otros tantos (¿un ingresante a la Universidad Nacional de Ingeniería de la progenie de Silvio Varillas les suena? Es un grito esperanzador más) que surgen de lo mas escondido como el curco después de zambullirse entre las aguas de las cochas.

De derecha a izquierda: Marco Sivestre,
Julio Gonzales y yo.
Sé que es necesario estar fuera para educarse, trabajar y conseguir el pan diario, pero recuerden hermanas y hermanos, allí entre las montañas hay una tierra que aguarda nuestro regreso para ser socorrida, ayudada y alegrada. Nuestra madre tierra llama y llegará el tiempo en el que debamos volver y rendir cuenta de los talentos que nos fueron entregados. Mientras tanto aguantemos la podredumbre de un sistema que discrimina, excluye y niega nuestra necesidad de tener lo mínimo para vivir con dignidad, sigamos toreando al hampa y el racismo, luchemos siempre para destruir el egoísmo y el encono que tontamente nos divide. Seamos las partes del Inkarri que ha de despertar y en unidad todas y todos construyamos esperanza.

 <<No le juimos porque semos hombres y tenemos que vivir comues la vida>>. Así como en la Serpiente de oro, Ciro Alegría relata los motivos porqué los balseros no huyen del río, así permanezcamos en nuestros sitios (no por amenazas de algún huayco) permanezcamos para adquirir experiencia y luego volver donde los nuestros y compartirla. Pese a ello, seamos precavidos que de los hombres nos podemos defender pero de la cólera de la naturaleza ni Dios nos salva (pues estoy seguro que a él le duele más que a cualquiera de nosotros lo que venimos haciendo con el hogar que nos dio para vivir). Los huaycos no sólo están en Lima, el Perú entero vive deslizamientos de tierra[5], esto a causa del fenómeno del niño[6], demostremos nuestra solidaridad y sentido de prevención, para que al final digamos alegres pon no haber perdido a nadie en estos desastres: No huimos porque somos grandes y tenemos que enfrentar a la vida como es.




[1] La serpiente de oro, Ciro Alegría Bazán.
[2] Ver: Los caballos de troya de los invasores, Jürgen Golte, y Norma Adams.
[3] Un buen libro para entender el proceso migratorio es: Desborde popular y crisis del estado, de José Matos Mar.
[4] Sobre discriminación racial ver: Nos habíamos choleado tanto, de Jorge Bruce.
[6] Para estar informado sobre el fenómeno del niño: http://www.senamhi.gob.pe/?p=0220

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Los últimos COPos (poema).

La estrella aún siente,
Tu tristeza aún miente;
Esta naturaleza sigue latiendo,
Por más que la sigamos hiriendo;
Esta madre continúa amando.

Los ríos presurosos de ser mares,
Los vientos soplando por estos lares;
La nostalgia de perderte,
Me hace cada día temerte;
Nuestra historia sigue remando.

Los claros, tenues centinelas,
Avizorando quiénes perdimos las manivelas;
Las cuevas abrigando su miedo,
Mientras desdeñamos nuestro credo;
Algún pajarillo, solo, llorando.

-¡Qué culpan los volcanes!,
¡Que culpan los huracanes!;
Más culpa el ser humano,
Ese que no quiere ni a su hermano-;
Una viejita va cantando.

Asustados los depredadores,
Escapando a humanos devastadores;
Herbívoros triturando huesos,
Y yo aún ni mis pecados confieso;
El ocaso nos está llamando.

Autoridades tranzando,
Alegando estar avanzando;
Voluntades entre toma y daca,
Nosotros ya casi somos caca;
Así termina, todo está humeando.

No creo en la pobreza,
Es una falaz tristeza;
Creo en la esperanza,
Es una feliz proeza;
Nuestro planeta sigue esperando.

martes, 30 de septiembre de 2014

¿El "día" de quien?. Reflexión sobre un cumpleaños.

“El amor de madre es lo más sublime
que nada lo iguala que nada lo supera,
porque hasta Cristo para venir al mundo
a ser mas Dios que nunca quiso tener su madre”.[1]

Mi madre en julio del 2011
 recibiendo un reconocimiento en el Distrito de Marcapomacocha
La vida es sinónimo de adición y fecundidad, producción y multiplicación de la materia. Cuando existe vida, se transforma irreversiblemente el espacio que esta ha de habitar. La vida en algunos contextos es motivo de lucha y reivindicación. Se dice que la vida tiene que ser aliento, esperanza, promesa y eterna alegría; a pesar de las desventuras o casualidades que pudieron generar vida, esta tiene que causalizarse, objetivarse.

Cuando una persona celebra su cumpleaños, festeja la alegría de existir, la oportunidad de haber conocido a la gente que lo rodea, de haber adquirido la experiencia que posee y demás cosas por el estilo. Sin embargo, hay un ser que también tendría que ser homenajeado, la madre o quien haya cumplido ese rol. Fue ella quien mantuvo al sujeto en su vientre 9 meses y lo tuvo bajo tutela más de década y media después generalmente. Es esta criatura quien dejó muchas veces de vivir su vida para desvivirse por otro ser tan indefenso, hasta antes de su primeros diez años de vida, que de estar sólo no hubiese durado mucho en este mundo. La mujer se compra pleitos familiares, miedos personales, decepciones sentimentales y todo por proteger a lo que ella considera como "suyo", un ser que no entiende de deberes o derechos cuando bebé, pero intuye que tiene a alguien que lo amamantará y cuidará por un largo tiempo.

La labor de ser madre es loable, no por eso fácil o siempre gratificante. Muchas veces estas mujeres transmiten sus miedos, inseguridades y manías a sus criaturas, en su afán de dar afecto miman demasiado, para protegerlos reprimen demasiado al punto de golpear a sus hijos, en la desesperación de ver truncada sus metas personales descargan su derrota hacia ellos. Con todo y eso, el varón difícilmente comprenderá que se siente parir un nuevo ser, no logrará a menudo entender el dilema que surge dentro de ellas cuando se embarazan y son aún adolescentes (a veces).

Hoy no celebro ningún triunfo mio, tampoco apelo a mi natalicio para beber y armar bacanales, hoy dirijo mi mirada hacia el ser que me mantuvo dentro de ella un tiempo y luego me cobijó en su regazo, quiero abrazarla y decirle: ¡Gracias por permitirme ser tu hijo!, ¡gracias por haberme criado y acompañado mi caminar!.

Retomando parte de la letra de la canción citada al principio, Cristo para se más Dios (haciéndose hombre entre nosotros) tuvo una madre y Dios padre también ama como madre.


Retrato del hijo pródigo.[2]



[1] Letra de la canción “Bendita las madres” de Ernesto Sánchez Fajardo, el Jilguero del Huascarán.
[2] Óleo sobre tela creado por el pintor Holandés: Rembrandt Van Rijn, nótese el detalle de una de las manos que posee rasgos femeninos.