miércoles, 15 de julio de 2026

42 lágrimas y algunas más (poema)

 Ya tengo mi casa

Armada con cariño

En la ladera de un cerro

Avisorada por el polvo

Iluminada con velas

La tierra como baldozas

Una pulga como mascota

Un fumón como vigilante

Un basural como vegetación

Un vaso de licor como couch personal

Un plástico azul de cortina

Una taza de alumino como vasija fina

Un diente roto como alegría

Una deuda como angustia

Una extorsión como impuesto predial

Un delincuente como autoridad local

Un kilo de arroz como único ahorro

Una pichanga como pacto de amistad

Un chuzo como tatuaje

Una camiseta de fútbol como traje de gala

Una faena comunal

Un caldo de gallina

Un ceviche de pota

Un plato de tocosh

Un jubeo con cuy

Una predicción con la coca

Un tirapiedra

Una emprendedora

Un religioso con megáfono

Una orquesta típica

Una combi destartalada

Una madre adolescente

Otra madre soltera

Un panadero madrugador

Una reunión de U. C. V. 

Una canción de chicha 

Un caliche en Santa Rosa

Un asalto afuera de la discoteca

Nuestra avenida 15 de julio

El aceite quemado de la tía veneno

Una tamalera por las mañanas

Una familia disfuncional

Nuevamente un extorsionador 

La neblina en la madrugada

La escalera de piedras como alfombra

Mis hijos como refugio

Mi madre como emblema

Mi barrio como nación

Mi casa como escondite

Mi Huaycán de corazón.



martes, 14 de julio de 2026

Espérame en la 15 (Poema).

Quisiera ir más rápido

Pero el nudo vial del día a día no me deja.

Ya desearía estar a tu lado,

Comiendo una porción de tripita

O quizá una alita broster.

Quisiera estar de una vez a tu lado,

Quizá con frío o tal vez hambre,

Quizá ambas, pero a tu lado.

 

Ve bajando y espérame en el paradero

No tardo, llegaré aun cuando haya batida

O mi combi sea arremetida por la extorción.

Llegaré a la 15 con el solo deseo de verte.

Llegaré con la sola ilusión de reir a tu lado

Y dejar que el tiempo y los ambulantes pasen.

 

Espérame al lado de donde lustran zapatos,

Allí estarás segura, mientras yo escapo del tráfico.

Aguarda mi llegada, no importa si solo es para decirme adiós.

La avenida 15 de julio nos ve camuflarnos

Cada vez que nos vemos y nos confundimos junto a otros.

La 15 es nuestro perfecto escape

Somos nulos en este sistema

Y allí, al menos nos volvemos fugitivos.

 

Ya voy llegando desde el centro de Lima

Voy a mi cerro, voy a mi escondite.

Voy a verte, voy a una vez más, pretenderte;

Por eso, espérame en la 15.

Como cada martes y reir o pelear

Pero vernos aunque sea un segundo.

Para recargar energías hasta la siguiente vez

E imaginar esta vez sí, 

quedarnos y ya no huir.