Mostrando las entradas con la etiqueta Katherine Quijano. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Katherine Quijano. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de junio de 2015

Idas y vueltas (poema).

Comienza la tarde,
un vacío yace en mí;
es tu silencio,
o quizá tu ausencia,
otrora fue tu presencia.

Comienza el frío,
busco y no encuentro abrigo;
siento el dolor del tiempo,
presumo tu distancia;
Aún recuerdo tu cobijo.

Principia el desierto,
solo el polvo se levanta;
perdidos y con sed,
tú, si mí para existir;
Acaricia la ilusión.

Las luces tenues del camino,
un rumbo sin sentido,
ese es tu destino;
No arribes todavía,
no sin sentir perderte,
sin sentir perderme.

Llego a casa frío,
adormecido el alma,
agujereado de recuerdos;
soplo el sirio y exijo dormir,
intento borrar para sanar.

Afuera existes,
aquí dentro dueles;
en medio el limbo,
abrazarte o desconectarte,
aquí dentro aún insistes.

Espero una llamada,
una prueba de tu veracidad;
quizá no eras real,
quizá siempre fuiste falaz,
efímera extensión de mi existencia.

jueves, 12 de marzo de 2015

Rutas (poema).

 Voces que callan,
Rencores que fallan;
Gestos que mueren,
Miradas que hieren.

Verano sorbiendo fuerzas,
Un daño sabor a berzas;
Aguijones intencionales,
Parásitos convencionales.

Incienso olor a funeral,
Besos esfumados en el arenal;
Abrazos lastimeros,
Los tuyos, siempre, primeros.

Los cristales rotos,
Las cenizas de tus fotos;
Tus recuerdos despeñados,
Mis caminos engañados.

Las risas te van ahogando,
Mientras yo voy cantando;
Ando impasible,
Y tú sin un futuro posible.

Ahora, en aventura,
No busco ninguna cura;
Pienso en la velocidad,
La distancia y la eternidad.

Rutas estresadas,
Con picante ya cansadas;
Bríos en mis ojos,
Sin llantos ni enojos.


viernes, 7 de noviembre de 2014

Nueva sonrisa (poema).

Fue una tarde penosa,
Caía y caía sin nadie;
Ni delante ni detrás
Nadie me contenía;
Perdía toda mi energía
Parecía mi última agonía.

¡Amigos!, si “amigos”,
Aquellos que se rieron;
Aquellas que nunca me acudieron,
Solo fingieron, solo… se fueron;
Había manos amables,
Pero también ellos eran culpables.

Había flotado todo este tiempo,
Eterno globo lleno de ilusiones;
Burbuja a fin de cuentas,
Caminaba, sin querer, a tientas;
Pensaba en la perfección del momento,
Negaba creer que era un cuento.

Cierto, me embrujaste,
Tendiste tu red, me capturaste;
Lo supe desde el inicio,
Eras “el juego”,
Yo “tu juguete”;
Ahora, anda y vete.

Retomé el camino,
En busca de mi destino;
De la nada, alguien vino,
Está conmigo;
Por un sendero clandestino.

Esta sonrisa no es tuya,
Tampoco mía,
Es suya;
No es especial,
Solo es natural,
No existe como tal,
Somos un yo en plural.

sábado, 11 de octubre de 2014

¿El amor que nunca vivimos? (poema).

Me voy sabiendo que me quieres,
Aunque lo niegues,
Desde siempre sé y me hiere;
Te escondes tras la amistad,
Años de evidencia y tu aún
Siempre al compás de la ausencia.

Acaso las noches a tu lado,
Tardes de helado, risas en el lago,
Crees que todo eso ¿no une?;
¿Enamorarte?... pero si siempre
Te esperaba en el parque.

Cierto que no te dije querer,
Pero siempre pensábamos en el ayer,
Ayer que tú olvidas, que ni siquiera miras,
Día donde me estropeaste una cita
Aún así dirás que era tu día de visita.

Me voy y no he de morir,
Me voy para al fin vivir y existir,
Cuando este lejos dirás que fue mi error,
Como siempre tú, el redentor,
Dirás que jamás leías mis poemas de amor.

Cuando me abrazabas y decías protegerme,
Cuando mentías y fingías no quererme,
Eres tú el indeciso, quien no sabe ni añora,
Contento con tu plástica compañía,
Acostumbrado a verme siempre en agonía.

No te culpo por ser tan imbécil,
Te indulto de tu falta de pantalones,
Total crees que como la tienes a tu lado,
Es arriesgado escapar y saber
Que se siente ser amado.
Amor siempre hubo, más no quisiste verlo.

El amor que nunca vivimos (poema).

El disco tocaba y mi corazón te pensaba,
La canción contaba nuestra historia,
En ella el amor de dos amigos discurría,
La historia de toda una vida junta vibraba.

Cuando temías, acudía a tu ventana
Espantaba fantasmas o simples espejismos de niño
Jugábamos, tú siendo princesa y yo tu escudero
Me pedías ir a tierras foráneas en busca del príncipe.
Tu gratitud, siempre la mitad de tu reino.

Fuimos compañeros de cama muchas veces,
Tantas veces te dormiste en mi regazo,
Aparecías de noche y contemplábamos el cielo
En invierno corríamos empapados por la calle
En verano nos perdíamos en la playa.

Crecimos y una sirena asomó mi puerta,
No eras tú, esta era irreverente, despreocupada,
Te quitó tu espacio, conquistó mi corazón,
Era tan fugaz que me sedujo al momento,
Me dejaba sin aliento, mientras te llevaba el viento.

Un día, me dijiste lo siento,
Eres tú en quien pienso, el que me da aliento,
Ni sábanas ni argumentos, me dejaste desierto,
Entre tanto, la de mis sueños dorados esperaba
Lo hacia en brazos extraños, se distraía.

¡Cómo sentir lo mismo que tú!
¿Cómo amar ahora, esa tu quietud?
Mi corazón está entregado al remolino,
Mi vida orbita en torno a las centellas.

Te quedaste atrás, no diste señales,
Jamás algo diferente, nunca ni de repente,
No puedes exigir me valla a tu lado,
Ni peor aún escapado, eres ya
Solo… mi pasado.

Pasado que no fue y jamás quiso ser,
Ayer que recuerdo solo como amistad,
Atrás donde siempre vi solo hermandad,
Memorias muertas de una infancia arcana,
Palabras olvidadas que jamás dirán mañana.

Me apena tu mirada, triste y en retirada,
Me entristece tu luto, largo y contagioso,
Deseo que arribes a buen puerto,
Sé que te vas y en medio del viaje… perecerás,
Y ese sueño eterno, será felicidad eterna.
Dormirás el sueño, donde eternamente me amarás.



miércoles, 24 de septiembre de 2014

Momentos II (poema).

Te prefiero casual,
Instante fugaz,
Estrella que brilla
Luciendo libertad.

Mirada perdida,
Cabellera caída;
Luces distraída,
Aun así, la preferida.

No pareces real,
Tu espectro asoma;
Crepitan los llantos,
Sigues en desencanto.

¿Quién culpa?,
Muerte al infame;
Donde se oculta,
Alegrías casi difuntas.

No es tristeza,
Solo meditación;
No es pena,
Es solo silencio.

Un rato de descanso,
Tiempo de respirar,
Instantes para mejorar
Y luego volver a amar.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Momentos (poema).

Tus gestos dibujan las olas del mar,
Las quietudes del agua tus silencios;
Tus risas ondulan los vientos,
Tus suspiros la helada nocturna.

Copos de nieve invernal,
Besos tuyos en el arenal;
Flores y verdor de primavera,
De todas ellas tú la primera.

A veces no es la calma,
Tampoco la aventura;
Es solo un rato de locura,
Un instante que causa ternura.

Los momentos que regalas
Y te dejas ver,
Momentos que claman un querer;
El tiempo que honras al caminar,
Sucesos coquetos del azar.

El momento es tu moda,
Tu torbellino arrasador;
La espontaneidad como romance,
La carcajada el acompañante.

Calidez que llama a la hipnosis,
Desatadas tus palabras
En el laberinto del diálogo;
Chistes que cortejan,
Y los gestos divertidos casi siempre percibidos.
En la imagen, la chica de los gestos divertidos
Esperando el sí de tu alma.

sábado, 7 de junio de 2014

Tonos (poema)

Caminando por la acera vi pasar un fulgor;
Transitando la avenida sentí tu calor;
Tarde gris que teñiste de arcoíris,
Frío invierno que le diste aliento a primavera.

Seas de áries o de libra, del norte o del sur;
Eres tinta de mi pluma, imagen de mis sueños;
Despiertes tarde o no duermas, camines o descanses;
Consumes mi libertad, te adueñas de mí.

Mañanas nubladas, el sol escondido;
Tu mirada, único faro de mi existir;
Pantanos inexorables, glaciares eternos,
Tu mano, el único puente en mi vivir.

Fotografías antiguas, remansos de recuerdo;
Cadáveres frescos, sostén de la memoria;
Todos ellos arcanos frente a tu gloria,
Débiles ante ti, súbditos de tu trono.

Puedes pintarte de azul o de violeta,
Vestir rebelde o decente,
Fingir ser fresa o cereza,
Pero aquí en mi mesa, eres tú a la cabeza.


A veces se busca a alguien para
completar su "corazón", otras no.
Son los matices del vivir,
los tonos del amar..
Yo, el errante que vive y revive,
Descubre detrás del matiz,
La esencia y la raíz,
La razón de ser feliz.

martes, 3 de junio de 2014

La risa en tu retina (poema).


Una brisa matinal,
Una sonrisa angelical,
Una mirada especial;
Y te descubrí.

La voz de una sirena,
La tez de una Elena,
La vista, infinita cual arena;
Y me presenté.

De caminada centellante,
De gestos hipnotizantes,
De pláticas relajantes;
La foto es sólo referencial,
sin embargo fue una de ellas
quien con su personalidad, motivó el poema.
Y te agradé.

Hablabas del tiempo,
Reías del viento;
Me preguntaste qué ciento,
Yo dije: te pienso.

Imaginabas estrellas,
Leías novelas;
Preguntaste por doncellas,
Y tú eras todas ellas.

Corriste hacia el calor,
Por el campo y su verdor;
Comentaste sobre el amor,
Y te abracé sin temor.

Miramos nuestra ciudad,
Ya no habría soledad;
Eternizamos la actualidad,
Y volvimos a la realidad.

Ahora tu mirada se detiene,
Me mira y se abstiene,
Das la vuelta y ya no vienes,
Sólo ríes y te entretienes.

Tu alma platica más de ti,
Vives más que tus años;
Tus mejillas ríen 
amable y coqueta aquí afuera,
Tú retina admira 
más de lo visto hasta ahora.

Esa eres tú, heroica,
Amable y metafórica,
Sola, pero histórica,
En suma melódica.

04-05-2013