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sábado, 11 de septiembre de 2021

Para Abimael, para su arrepentimiento y enmienda. (Carta).

Supe de ti en la primaria, en mi escuelita fiscalizada 31739. Se decía que eras un justiciero. Que ibas de pueblo en pueblo castigando a los ricos y corruptos. Cada cosa que decían de ti y tus aliados me hacía recordar a Clint Eastwood (en la Trilogía del dólar) o a Tupac Amaru II. Te imaginaba como a William Wallace, en Corazón Valiente, luchando en minoría por la libertad de un pueblo oprimido y siendo derrotado por los poderosos que nos querían ver esclavos siempre.

Pero el 2001 (cuando estaba en sexto grado) al leer el periódico y ver la televisión (sólo captaba un canal), sólo se hablaba del atentado contra las torres gemelas. Me aterré al ver cómo las personas se aventaban de los edificios. No podía asimilar porqué una ideología deseaba la muerte a personas que no tenían más culpa que trabajar en dichos edificios. Ese 11 de setiembre me fui a dormir con miedo y no pude conciliar el sueño. Recordaba que dos o tres años atrás había escuchado hablar a mis padres sobre el terrorismo. Era de madrugada, mi papá le preguntó a mi mamá – ¿Qué haces si llegan los terroristas? –, mi mamá asustada le respondía – No pienses tonterías, ni digas eso, me da miedo – a lo que mi papá concluiría – nos escapamos puro río y llegamos a la estancia, en el campo no creo que nos encuentren –. Yo no entendía a quiénes se refería mi papá cuando decía terroristas, supuse que eran la gente del gobierno, porque tú o tu gente no podían ser, ya que en mi escuela los creían buenas personas. Y no podía dormir, ese día lloré porqué me daba miedo ver morir a gente inocente y no sabía qué era un terrorista y porqué existían personas que sacrificaban vidas inocentes.

            Al ingresar a la secundaria, palpando la pobreza de mis compañeros de carpeta, anhelaba un gobierno dirigido por ti o tus ideas (aunque ciertamente no conocía nada de tu programa). No podía entender cómo es que la distribución de la riqueza era tan desigual. Recuerdo que me pasaba horas escribiendo en mi cuaderno, planteaba formas de gobierno dictatorial que mejoraran la situación de pobreza de muchos compatriotas. Soñaba con tener un grupo guerrillero, que se enfrente al poder político y económico, renegué de la influencia religiosa dentro de las decisiones de gobierno. Con esa premisa colegial, ingresé a la universidad.

            En la Universidad encontré a estudiantes que utilizaban tus ideas o tus frases para ser populares o para alcanzar algún cargo en la dirigencia estudiantil. Había otros que te citaban para ganarse botellas de licor gratis o como táctica de seducción romántica. El primer año de universidad participé en cuanta protesta estudiantil hubiera, quería encontrar a personas más idealistas que yo, que practicaran tus ideas, pero sólo llegué a dar con fanáticos que mercantilizaban tu pensamiento. A la par, descubría a mártires como Rutilio Grande, Óscar Romero y Sandro Dordi. Y reafirmaba mis ideas de ofrecer mi vida, si fuese necesario, en la construcción de un cambio que use el amor y la fraternidad como únicas armas de destrucción. Entendí que estabas equivocado y que tu postura generó un desprecio masivo por nuestra tierra andina (los tuyos despreciaban la tradición andina y las fuerzas del estado creían que todo andino era uno de ustedes). Tu gente hablaba de colonialismo, de invasión occidental, de explotación y ustedes seguían ideas europeas y asiáticas, desmerecían la organización comunal, raptaban niños, pedían cuotas (como las bandas criminales en la actualidad). Fue a causa de la universidad que pude comprender que tú y tu grupo habían errado al plantear soluciones que no correspondían con nuestra realidad. Nunca fuimos China y tú no fuiste Mao.

            Comunidades campesinas, pueblos amazónicos y familias de dirigentes de asentamientos humanos citadinos, te ven con cólera y resentimiento. Tú y tu grupo marcaron a sangre y fuego su memoria. Por tu accionar ahora cada vez que nos organizamos para reclamar algo justo se nos tilda de potenciales terroristas. Pero aún tienes seguidores y es que este país sigue siendo miserable con sus ciudadanos. Aún creen algunos, que tus posturas son la única forma de encontrar equidad.

            Yo sólo quiero que, donde estés, hayas recapacitado e intercedas por los tuyos, para que cambien. Estoy orando para que tu accionar genere conciencia y nos sirva para entender que ninguna guerra fue buena jamás. Rezo para que se comprenda que la muerte no sana, no redime, no construye ni une. Esta pandemia nos ha demostrado que la muerte de unos no garantiza la salvación e otros y que si todos no nos cuidamos, podemos perecer.      

            Con dolor por las vidas inocentes que perecieron em tu insensatez, deseando que te hayas arrepentido y busques tu redención.

Fotografía de Lucanamarca,
El 03 de abril de 1983 fueron asesinadas 69
personas por el grupo terrorista Sendero Luminoso.


11 de setiembre del 2021,

a 20 años del ataque terrorista contra las torres gemelas de Nueva York;

 a 40 años del inicio del terrorismo en el Perú

sábado, 28 de mayo de 2016

Saludos de Oswaldo, profe (carta).

"Yo tenía dieciséis años... en el corazón,
pero no tenía ni un solo lugar dónde colocar
el sentimiento de mi inocencia".[1] – Oswaldo Reynoso Díaz.

Querido profesor: le escribo desde la opaca Lima, el ambiente que me rodea tiene un mantra de tristeza mezclada con resignación y ansiedad de drogas (para sedar el alma). Mi familia y amigos de la universidad no pueden ocultar la rabia e impotencia que les produce imaginar, cada vez más cercana, la victoria fujimorista y con ella (espero de corazón estar equivocado) la captura del gobierno por gente lumpen, con ansias de llenarse la barriga y vaciar sus cerebros para estar más ligeros a la hora de sentir culpabilidad. Le escribo imaginando que la selva central ya lo ha adoptado como un apu tutelar.
Fotografía copiada de la página de facebook
La casa de los panduro.
Le escribo para hacerle llegar el saludo de Oswaldo[2], ha muerto, un maestro que fue el faro de muchos escritores más jóvenes que él[3]. Él fue amable con todo aquel que se le acercaba, cuentan quienes lo trataron con regularidad. Yo supe de él por usted, recuerdo haber visto una foto donde usted sale al lado de él, en una red social, y en la descripción detallaba la admiración que le causaba estar al lado de Reynoso, yo no entendía por qué la única fotografía suya junto a un escritor era con él, ¿quién era él?. – Es Reynoso webón – me diría, el 2010, un compañero de la universidad después que le preguntase porqué mi profesor (a quien le debía mi pasión por la lectura) tenía una foto con ese “viejo canoso”. – Es cantuteño, es uno de los mejores escritores, algún día chelearé con él, ¡cómo no lo vas a conocer, te falta chibolo! – proseguiría mi compañero.

En el 2015, el mismo compañero que se había ofendido porque yo no conocía a Oswaldo Reynoso me comentó que había conocido y “cheleado” con el escritor. Me comentaba, mientras caminábamos desde Plaza Bolognesi hacia el Centro cultural España, que se había desencantado de Reynoso – Es un pata que le gusta que los chibolos lo adulen y hablen de su obra, le gusta que todos lo escuchen y luego aplaudan mientras bebe – me decía. Para entonces ya había leído parte de su obra y sabía que no era tan popular en los medios como Vargas Llosa, por ejemplo, por la temática de su obra, la técnica fresca y mordaz que le imprimía a sus relatos y su capacidad para insertar el lenguaje popular en ella[4]. Un escritor que es: homosexual, que consideraba a Abimael Guzmán como un humanista, marxista o “rojazo” como lo llamaban, nunca sería portada recurrente de ningún periódico[5]. Pero se había insertado, no sé cómo, en los textos de colegio, por eso los chibolos lo amaban[6]. En defensa de Reynoso argüí que mi compañero tuvo esa percepción debido a que él también quería ser alabado y que buscaba en Reynoso a alguien que lo felicite (aún sin conocerlo) por lo que sea – Un escritor arto de la crítica literaria y hastiado del mundo intelectual, tan correctito, buscaba en los jóvenes un espíritu libertario que en los adultos ya se había prostituido, pero le dolía y ofendía la falsa inteligencia, esa que se puede ver en quienes presumen saber cosas que solo conocen de nombre; tú estuviste con esos chibolos al lado, que alababan a Reynoso sin haberlo leído, lo alababan porque les habían dicho que era rojo y que le gustaba chelear, tú fuiste uno más y no hiciste nada para sorprenderlo o que le interese siquiera tu presencia en esa mesa de “El monarca” – le dije. – Tienes razón, pero igual, es cabro, no pasa nada – me replicó torpemente sabiendo que para vengarse por haber pasado desapercibido por Reynoso tenía que atacarlo, desprestigiarlo, deslegitimarlo. – Al menos a él lo leen y le portan chelas, a ti ni tu perro te menea la cola, ¡imberbe!–. – ¡Que ´cha tienes mela!, ¡no seas tosco papi! – reímos después de escuchar la típica respuesta que se entendía como “cambiemos de tema”.  Seguimos caminando mientras pensaba si en verdad lo había conocido o sólo estaba inventado, total era habitual entre nosotros inventar historias para motivar una discusión y sólo después de días confesar si la historia era verídica y qué tanto lo era, nunca más le pregunté del tema, lo único cierto era su aversión a los “cabros” (al menos cuando estaba sobrio) y que odiaba a cualquiera que recibiera más halagos o chelas que él.
Arreglos florales y el féretro en el centro.
Casa de la literatura peruana.
Le cuento, el miércoles pasado fui a ver a Reynoso, por fin lo conocería y lo mejor de todo sería que no me sentiría intimidado, estaría descansando a la espera de quienes quisieran despedirse. Llegué a las dos de la tarde, pasé rápido la puerta de la entrada del lugar donde se encontraría Reynoso, logré escuchar a los vigilantes que me decían – está en el sótano a la derecha, auditorio – agradecí levantando la mano sin detenerme. Llegué al auditorio, había una fila de diez personas antes de mí esperando verlo también. De pronto mientras se acercaba mi turno comencé a temblar, ¿Qué haría al tenerlo en frente? ¿Y si me tropiezo o rompo algún cuadro o le piso el pie a alguien? Era la segunda vez que estaba en un velorio, esta vez había asistido sólo así que nadie me guiaría. Una vaina no ver bien, me dije. Es sólo subir hasta donde está el cajón, respiras, lo contemplas, te despides y ya, me decía. Cuando me tocó el turno de subir a verlo demoré, di media vuelta y me puse a recorrer todo el auditorio viendo los arreglos florales que había dejado diferentes delegaciones y familias que lo conocían, tomé un par de fotos y seguí paseando por el salón donde habían personas sentadas contando varias anécdotas relacionadas al difunto. Después de cinco minutos de recorrer el salón por fin me animé a subir al estrado y verlo. Al verlo dentro del cajón pude observar que su rostro expresaba calma, quizá haya suspirado antes de partir, vi que su rostro estaba tranquilo, no parecía alterado ni tenía desesperanza, esa desesperanza que tienen los muertos de hoy en día. Lo vi, oré por él y me sentí mal, porque él había sido ateo y no sé si una oración era un cumplido o una ofensa. Mientras oraba pensé en usted profesor, pensé en la tristeza que produce la muerte de un maestro, de un guía. Pensé que hubiese sido agradable para usted haber recibido esta carta; pero en vez de relatar cómo llegué al velorio de Reynoso le hubiese narrado mi encuentro con él en algún evento literario o de cómo le entregué mis escritos y las recomendaciones que él me habría dado. Sin darme cuenta me descubrí con los ojos serrados y tras de mí a una fila incómoda por mi demora. – Víctor, Reynoso te manda saludos, le dices – escuché en mi mente.
Oswaldo Reynoso Díaz.
Descansa en paz.
Me despido deseando que las bodas de oro del colegio que ahora dirige sean memorables, no creo que lo visite pronto, mi piel es alérgica y ante el calor o los mosquitos se vuelve roja y emanan pústulas por montón, se vuelve tan roja que parezco Hellboy, pero no es tan roja como lo fue Reynoso. Sin embargo Lima me produce cada vez menos afecto y cito al maestro para terminar: “Porque en todo Lima está la tentación que te devora: billares, cine, carreras, cantinas. Y el dinero. Sobre todo el dinero, que hay que conseguirlo como sea.”[7] Por eso sé que usted está a gusto allí y yo me siento bien cada vez que arribo a la puna.

Con afecto su ex alumno Christian.








[1] Los inocentes, libro de cuentos 1961, empieza con este epígrafe de Jean Genet, conocido marica lumpen de su época.
[2] Oswaldo Reynoso Díaz (Arequipa, 10 de abril de 1931 - Lima, 24 de mayo de 2016) escritor y referente de las generaciones que le sucedieron http://larepublica.pe/impresa/ocio-y-cultura/770348-el-maestro-inconforme-ha-partido .
Entre sus obras están:
-         Luzbel (1955), poesía.
-         Los inocentes o Lima en Rock (1961) http://elpais.com/diario/2006/05/06/babelia/1146872355_850215.html , cuentos.
-         En octubre no hay milagros (1965), novela.  
-         El escarabajo y el hombre (1970), relato breve.
-         En busca de Aladino (1993).
-         Los eunucos inmortales (1995), novela.
-         El goce de la piel (2005). Las tres estaciones (2006).
-         En busca de la sonrisa encontrada (2012).
-         Arequipa lámpara incandescente (2014).
[3] El escritor y crítico literario José Carlos Yrigoyen habla al respecto: http://peru21.pe/cultura/columna-vertebral-oswaldo-reynoso-nosotros-2247683.
Rocío Silva Santisteban analiza la concepción de lo masculino en la obra de Reynoso https://kolumnaokupa.lamula.pe/2016/05/25/los-chicos-se-hacen-hombres/rociosilva/
[7] Los inocentes, libro de cuentos, 1961.

miércoles, 6 de mayo de 2015

Había una vez en JUPA: El sentimiento como pasión (memorias).

"Un equipo es como un buen reloj: si se pierde una pieza todavía es bonito, pero ya no funciona igual." – Ruud Gullit.[1] [2]

El futbol es uno de los deportes que más emociones grupales genera en sus jugadores[3], hay maniobras individuales pero nada iguala al logro grupal, aún si se pierde, si todos fueron una unidad el sufrimiento se vuelve envolvente y motivador con deseos de resarcir y surgir para conseguir el triunfo en una siguiente oportunidad. Lo mismo sucede en nuestro grupo, jupa es una unidad tan rara y amorfa como sus alegrías y recuerdos sublimes. Hemos llorado penas nuestras, tragedias y ofensas indignas; hemos peleado luchas nuestras, afrentas que solos podíamos vencer pero nadie deja solo a un jupa aún si este así lo desea; hemos soñado realidades alternas, deseosos de cambiar nuestra actual realidad, a veces soñamos tanto que olvidamos despertar. Hemos vivido como se vive en la adolescencia cuando ya éramos jóvenes universitarios.
Tú en el agasajo por tu cumpleaños
en 2013

El grupo de amigas y amigos del cuál tú y yo renegamos, ese mismo por el que ambos nos desvivimos y desvelamos, ya no es el mismo desde que dejaste el nido. Tu salida significó reforzar los lazos de unidad más que nunca por miedo a que alguien más siga tu acto rebelde. De ser el más indeciso pasaste a ser el abanderado de la rebeldía, el espaldarazo que nos diste significó la añoranza de un pasado que se va y con el la pasión de nuestros inicios. Anthony estas líneas son para decirte lo importante que eres para jupa y para recordar la importancia que le dimos a nuestro sueño, un sueño llamado JUPA[4]. Grupo nuestro que fue bautizado por ti con ese nombre, nombre que me desagradaba pero aprendí a querer así como tú aprendiste a regañadientes a liderar, yo soñaba caminando, tú dentro del grupo ejecutabas los sueños y nacieron realidades: viajes, amanecidas, abrazos, sobre todo construir familia, construiste comunidad.
2011, una de las últimas actividades pro-fondos
Después de una amanecida haciendo hervir la olla con mote
sigues trabajando ahora picando las verduras.

Precisamente escogí una frase de un futbolista ya que es uno de los deportes que practicas con mas frecuencia y aunque me desagrada tu “mudes” dentro de la cancha, de hecho que haces mucho mas que yo, es más desde que nos conocimos nunca has tenido el privilegio de verme jugar, sin embargo deduces con acierto de que soy tan bueno en el futbol como tu haciendo chistes o sea de pésimo a regular, pero como soy “hablador” puedo hacer que un equipo se llene de energías y volteé el marcador a favor de quienes juegue. ¿Recuerdas? Siempre fui el DT (director técnico, pero más parecía el porrista y aguatero)[5]. Con nuestro grupo y tú como capitán hemos conquistado varios títulos por tres años consecutivos (la mayoría en vóley y uno en futbol).
En nuestro segundo viaje a Matucana en el 2012
tú y yo jugando, al fondo tu hermana.

Si tú eres dubitativo, yo soy temeroso. Recuerdo que insististe en invitar a nuestro recién inaugurado grupo a unas chicas que vivían más arriba de tu casa, no te rendiste ante mis negativas y te saliste con la tuya. Esas chicas que invitamos ahora son entrañables amigas, una de ellas ahora líder del grupo. Lo mismo sucedió cuando decidimos ir de viaje, mi miedo era por el hecho que en aquel entonces (2010) tú y yo éramos los únicos con mayoría de edad, sin embargo aún sin tener el dinero para el viaje fuiste tú quien lideró las actividades económicas (las amanecidas que por dos meses hicimos al lado de una olla enorme haciendo hervir el mote) la venta de “caldo de mote” y “las panchadas” fueron exitosas por tu ahínco. Recuerdo acongojado como derramamos lágrimas de impotencia, cólera y tristeza cuando nuestros camaradas nos contaban sus traumas y experiencias en aquellas noches mientras estábamos de viaje en Canta y en Matucana.

Quedan en el corazón los sueños que abrigamos para el grupo, sabemos que no podemos controlar las vidas de nuestros amigos pero eso no nos impide soñar (como lo hago) o revelarnos y dejar el nido (como ejemplarmente lo hiciste). Recordemos que además de la fe que nos une y mueve a cambiar nuestra parte del mundo que nos toca, nos une el amor que nos tenemos todas y todos los que pasamos por el grupo (aquellos que se fueron y aquellos que nunca estuvieron pero se sienten parte de el también). Todo esto queda y te espera, no para atraparte y cortarte las alas, te espera para agradecerte el entusiasmo, la pasión de un medio campista que mira toda la cancha y puede advertir las jugadas como también generar poesías convertidas en gol. Debes saber que no haces falta, eres necesario; no se te extraña, se te tiene presente; volaste pero vuelve y visita al nido, retorna y reprende, di con derecho: ¡Qué han hecho del grupo en mi ausencia!.
El primer viaje del grupo a Canta en 2010
considerado el mejor y mas emotivo viaje con el grupo.

Antes de que exista la materia existió la idea, esta habitó desde los inicios de la vida. Esta idea es un sentir, es la vida en sí. Este sentimiento evoca un vínculo de familia, eso es JUPA. Podrán llegar a su fin las reuniones de grupo pero jupa, que es una manera de sentir, se eternizará. Feliz cumpleaños y feliz quinto aniversario, se semilla de libertad, Dios luche junto a nosotros siempre[6].






[1] Rud Gullit: (nacido en Ámsterdam el 1 de septiembre de 1962) ex futbolista y entrenador neerlandés, considerado uno de los mejores futbolistas del mundo de los años 1980 y principios de los años 1990. Balón de oro europeo en 1987 y mejor jugador del mundo (World Soccer) 1987 – 1989.
[2] Frase suya extraída de: http://frasesfutbol.blogspot.com/
[3] Para leer una nota sobre el apasionamiento de este deporte ver: http://hispanos.about.com/od/Deportes/a/El-F-Utbol-Soccer-Latinoamericano.htm
[4] JUPA, grupo nacido después de la catequesis para el sacramento de la confirmación, Jóvenes Unidos a Prosperar y Ayudar (significado de las siglas), grupo nacido un 2 de mayo del 2010, miembro de la Pastoral Juvenil de la Parroquia San Andrés de Huaycán.
[5] Desde mi época en la secundaria siempre me ponían en la banca pero como era popular me inventaron el puesto de DT para tener “un rol importante” en los campeonatos inter salones del colegio.
[6] Texto originalmente escrito en: Crónicas errantes; Relatos y reflexiones a manera de diario y cuanderno de campo. 03 – 05 – 2015.

viernes, 18 de julio de 2014

El día después de ayer (carta sobre los orígenes de huaycán)

“El tiempo es el único capital de las personas que no tiene más que su inteligencia por fortuna” – Honoré de Balzac.

Cada instante es la suma de lo transcurrido anteriormente, cada después siempre es el resultado de gestas anteriores. Todo en este mundo es una progresión, inclusive los hechos cíclicos debido a que el instante en que se repite cierto fenómeno o acción lo hace en un tiempo después que el anterior. Tampoco vale adelantarse, pues no se tendrá la madurez ni experiencia necesaria, se dejará de vivir cosas que sólo suceden una vez y cuando llegue la vejez se añorará, con lágrimas, no recordar qué se sintió lo no vivido por haber avanzado de prisa y sin maravillarse con lo bello del momento.
Mi mamá y yo en nuestro terreno.
Huaycán 1991
Han pasado treinta años desde que se fundó Huaycán y siete meses desde que naciste. Vives en huaycán, permíteme contarte algo de la historia de este pueblo que te cobija y me aguanta. Desconozco si cuando leas esto (si es que llegaras a leerlo) sigas viviendo aquí, tampoco sé si estaré vivo o si tú tendrás los conocimientos necesarios para cuestionar este escrito. Ahora aún eres una bebé y mi esperanza es que la lectura sea algo predilecto en ti. Grace, así comienza mi historia dentro de la historia de Huaycán.
Mi papá bañándome.
Huaycán 1991
Cuando cursaba el cuarto grado de secundaria, justo por estas fechas descubriría qué era Huaycán. Mi profesora de “ciencias sociales” preguntó en clase: -¿Qué es Huaycán para ustedes?, alumnos- Mi clase dio respuestas como: “el lugar donde viven”, “la ciudad que les da trabajo a sus padres” y cosas por el estilo. Al final, como era costumbre, la profesora me pide que sea yo quien “defina” qué era Huaycán. Me levanté ofuscado y dije: ... es el lugar donde por obligación tenía que vivir, de no ser por mis padres nunca hubiese escogido un lugar tan empolvado, con olor a basura y lleno de pulgas y moscas como vivienda. La profesora encolerizó y nos mandó a escribir una reseña de huaycán y a reflexionar sobre nuestra identidad con dicha localidad. 
Así me entero que los primeros pobladores se habían asentado entre los 900 -1450 d.c. y 1450 – 1532 d.c. Es decir los Yshtmas primero y los Incas después, fueron quienes edificaron lo que ahora se conoce como el “Complejo arqueológico Huaycán de Pariachi”[1]. Obtuve veinte de nota en esa tarea, sin mayor alegría ni cariño por mi investigación. Tiempo después visitaría aquella edificación, lamentando su estado de conservación, decorado con pintas adolescentes y declaraciones de amor en sus paredes de adobe. Entendí que Huaycán tenía un lugar del cual enorgullecerse, al menos yo si lo haría; sin embargo, en la época de colegio jamás visité el lugar, lo hice años después a hurtadillas con mis primos en uno de los fines de semanas donde solíamos salir a correr de madrugada.

La cronología actual data que Huaycán se fundó el 15 de julio de 1984, promovido por, el entonces alcalde metropolitano de lima, Alfonso Barrantes Lingán, dentro del “Programa especial de habilitación Urbana Huaycán”[2]. Así las asociaciones de Vitarte, El agustino y otras tomaron posesión de la quebrada cuyo nombre quechua Waykan significa “por donde pasa el huayco”. Como pocas, esta era parte de un proyecto para dotar de vivienda a personas organizadas en asociaciones, no fue una invasión ni una toma de tierras echadas al azar.

Huaycán a fines de los 80' hasta mediados de los 90' fue escenario del enfrentamiento entre Sendero Luminoso y la población local. Este enfrentamiento costó la vida de varios dirigentes a manos de SL,  cuyo objetivo era apoderarse de la organización comunal, fueron repelidos por la organización comunal y el ejército. También fue escenario de jornadas de lucha para pedir el abastecimiento de servicios básicos para su población, estas marchas también tuvieron mártires locales. A causa de la incursión de SL. hasta ahora se le denomina “zona roja” -Había mañanas donde los cerros amanecían con banderas rojas y los militares hacían “rastrillajes” a las casas para encontrar a los terrucos, se llevaron como sospechosos a mis hermanos, gracias a Dios pudimos sacarlos de la cárcel, aunque al principio nadie nos daba razón de ellos- refiere una pariente mía[3].

Mi segundo encuentro con huaycán fue este 14 de julio durante la verbena por su 30° aniversario de fundación. Al dar las 0 horas del día 15 y cantar el cumpleaños de “La Ciudad de la Esperanza” divisé a mi derecha y vi como mi amiga Lucia miraba embelesada hacia el escenario con los ojos brillantes (maravillada), pude leer en su mirada las ¡gracias! que le daba a este pueblo por haber permitido que su familia viviera aquí; también leía en su mirada que se prometía, una vez más, que mejoraría la economía de su familia y ayudaría a tanta gente pobre, vecinos suyos, que conocía de cerca. Quise abrazarla, pero ¡Vamos hombre! era Christian, quien sólo abraza cuando la otra persona lo hace primero, quería llorar junto a ella. Recordé los días en donde corría junto a mi mamá con mi balde en mano para esperar al “aguatero” y llenar nuestras cubetas con agua, las veces que jugaba carnaval con mi vecinas echándonos el agua que habíamos utilizado para lavar la ropa, extrañé las bocinas del panadero y las alarmas a cada hora que orgullosos cantaban los gallos, ahora cada vez más lejanas una de otra. En la verbena, bailamos, bebimos, dimos vivas a Huaycán. Quedará en mi memoria la imagen de mi amiga (también amiga de tu mamá) tan absorta en el instante de corear el “feliz treinta años Huaycán”. Entonces comprendí porqué era importante saber que esta era “la ciudad de la esperanza”.
Desfile interno del colegio 1255, yo estoy llevando la
pancarta de mi salón.  Foto del 2005
Huaycán ha dejado de ser un lugar lleno de arena y piedras para convertirse en un poblado de pequeños y medianos empresarios; colegios sobrevalorados y otros desmejorados; jóvenes “tira piedras” y otros postergando sus talentos por necesidad de trabajar para comer; señoritas posando como modelos de periódicos sensacionalistas en sus redes sociales y otras manejando la economía familiar, ahorrando para comprar los útiles escolares del año entrante; ancianos que de jóvenes pasaron su vida bebiendo y delinquiendo y otros que trabajaron hasta enfermarse, a ambos igual los atienden hijos y nietos agradecidos, que hacen polladas -pro salud- para mejorar la calidad de vida de sus progenitores.
Los integrantes del grupo Jupa al cual tu mamá pertenece,
Camino de la zona Q a la zona H, después de vender "caldo de mote" en la zona Q
De Izquierda a derecha: Carol, Soledad, Yo, Lucía y tu mamá (Ylenia), Foto del 2010
Huaycán un lugar con el peculiar rótulo de “Comunidad Urbana Autogestionaria” cuya dirigencia vecinal ya no representa las voluntades de su vecindario necesariamente, debido al desinterés y descreimiento de la vida política en general. Los jóvenes, aún en minoría, que apuestan por el compromiso con su barrio están dándole otro rostro, haciendo de la esperanza en mejorar, un hecho concreto. Ahora es menos frecuente ver a niños jugando con la pelota -tu papá te puede relatar mejor ese juego, es bueno ¡muy bueno!, sin duda lo verás jugar por muchos años, dile que algún día entrenaré y quizá aguante cinco minutos en una pichanga-, dando pases de gol o armando para sacar un “mate”, las cometas ya no vuelan con el viento en primavera; ahora los aviones, automóviles y armas de fuego captan la atención de los niños, ahora cibernautas, las amas de casa aún se demoran en la tienda conversando con quien atiende y contando sus penas y glorias o preguntando las ajenas (lo mismo hacen los varones pero necesitan del licor para decirlas), aún siguen repartiendo gelatina en los cumpleaños infantiles y siguen rompiendo piñatas, todavía se junta la familia los domingos para comer y los desfiles cívico-militares son los únicos actos que generan identidad con el pueblo y el país.
Exposición fotográfica organizada por Arte y Cultura Huaycán
en la plaza de armas de Huaycán en julio del 2011
Estas líneas describen a mi estilo y a groso modo el pueblo que fue y es ahora. El futuro es incierto. Yo pensaba quedarme hasta el año pasado aquí, luego pensaba viajar a Francia o España (Alemania también estuvo en mis planes) y estudiar mi  Maestría, luego regresaría y me dedicaría a la investigación científica en mi casa cerca al Museo Larco en Pueblo Libre; sin embargo aquí estoy y tengo para 5 años más, además ahora soy presidente de mi UCV (Unidad Comunal de Vivienda) y mis aspiraciones políticas han florecido nuevamente, me he proyectado ahora que para el 2018 tengo que estar dentro del CEC (Consejo Ejecutivo Central) y el 2023 ser congresista y… mejor no sigo porque si no llegaré a decir que seré el Nobel de Literatura en 2030 y santidad cuando muera (ese soy yo siempre exagerado aún cuando no debo).
Ella eres tú cuando tenias 3 meses
Huaycán te vio nacer, yo te vi nacer; juntos te vemos crecer, ahora balbuceas sílabas, ya te paras he intentas echar andar, te miro y te ríes (tengo la extraña sensación de parecerte gracioso en mis gestos serios). A Huaycán muchos lo vieron crecer y multiplicarse, ahora es todo un coloso con aspiraciones distritales, quizá tú seas quien logre esa proeza o quizá seas de las que dice: -Vivo en Chosica- o –Vivo en Vitarte- avergonzándote del nuestro Huaycán. Solo el tiempo y tu educación nos demostrará quién serás y lo que harás. Eres la futura cosecha que hemos sembrado, tu generación será producto del despertar que estamos teniendo ahora, los tuyos continuarán, corregirán y retomarán lo que nosotros con limitaciones hacemos. Huaycán además de su historia es su gente y las cosas que se hacen por ella. Hace 30 años se gestó un sueño y ahora vemos los frutos, algunos no muy buenos pero se pueden mejorar. Hace siete meses naciste y mírate ya nos conoces (nosotros amigos de tu mamá) ya comes papillas y cada vez que aprietas mis dedos no me sueltas. Ahora digamos juntos: ¡Feliz Aniversario Huaycán!.

Huaycán, 17 de julio del 2014, 
firma, el mejor amigo de tu mamá.


[1] Para mayor información visitar el lugar o revisar la bibliografía del sitio, una breve reseña en este enlace http://www.visitalima.pe/es/visita/sitios-arqueologicos/item/219-huayc%C3%A1n-de-pariachi
[2] Respecto al proyecto y sus aspiraciones aquí un texto http://www.ifeanet.org/publicaciones/boletines/17(1)/65.pdf
existe un video de cómo en 1987 se perfilaba el avance http://www.youtube.com/watch?v=ETokoS3WoHE

jueves, 26 de junio de 2014

Carta a los caminantes (memorias).

Del errante; quien dibujó alguno de los tramos a tropezones, eterno soñador y abrigador de esperanza. Las siguientes líneas van dirigidas especialmente a quien depositó sus esperanzas en mi voz, mi aliento y se animó conocer la trocha por donde anduve. Para ti Robinson, deseando estés esperanzado y batallando hasta conseguir la gloria que luego has de compartir con tu prójimo. [1] [2]
Año y medio después, en ese encuentro
 formaríamos la nueva faceta de Jupa, junto a Broling

“Hemos
perdido nuestra historia

canciones y caminos
en duro batallar.

Vamos
a echar nuevas raíces
por campos y veredas,
para poder andar

tiempos
que traigan en su entraña
esa gran utopía
que es la fraternidad.”[3]

Aún recuerdo mi primer día como profesor en el colegio donde tu estudiabas. Ustedes llegaban de una presentación con la escolta (habían desfilado en algún lugar, creo que era en Santa clara), estaban cansados y no deseaban recibir clase alguna. Yo estaba en mi día de prueba, si realizaba bien mis clases, me quedaría permanentemente enseñando allí. De entre los alumnos, destacaba uno que hacia bromas y quería ridiculizar a sus compañeros e inclusive a mí, ese eras tú. Terminada la clase te acercaste y me pediste consejos sobre tus dudas en el romance, te las di. Poco a poco fuimos ganando la confianza uno de otro a tal punto que tuve que rescatarte de un fango en el cual te habías metido “por saber que se sentía”.

El estudio era uno de esas raras combinaciones
que junto a la chacota, eran el boom.
Te diré que nuestros egos son parecidos, a tu edad también me gustaba ser alabado y mencionado como “el hombre”, me agradaba la envidia que despertaba entre mis contemporáneos cuando alguien mas mencionaba mis logros. Tenía pocos amigos y el mismo vacío existencial que a veces se asoma a tu ventana, también odié la vida y la sociedad entera, maldije las miserias del ser humano y su egoísmo e injusticia respecto a sus semejantes y el mundo que lo cobija. Tú te creías neo nazi, yo me creía seguidor del “presidente Gonzalo”. Lo único que nos diferencia es que tú podías tener las chicas que quisieras mientras yo podía tener todo el afecto que de mis padres pidiera.

La vida es un constante aprendizaje, yo aprendí que no soy “el iluminado” y en mi afán de quitarme tanta admiración que tenía en medio, adrede cometí errores. Comprendí que la felicidad (al menos la mía) no era ser alguien interesante o famoso por ser o hacer algo, la felicidad era sentirse bien al dar la mano a alguien o no bajarse del carro en el paradero porque la conversación que se tiene en ese momento lo es todo. Sentir aún a miles de kilómetros la tristeza de nuestro prójimo (desconocido nuestro personalmente, pero humano como tú y yo), solidarizarnos con él, orar por su causa, escuchar que la risa invade un hogar, esas son las cosas que me hacen feliz.
Describe nuestros personajes;
tú, elegante y atento para ser elogiado
Yo, despreocupado y desaliñado como siempre.

La esperanza no es el arma que nos redimirá, es el abono que hace brotar el amor y la vida dentro de nuestra realidad. No debes sentirte desfallecer al ver injusticias, indígnate y promete que solucionarás al menos aquellas cometidas por ti. Critica pensando en una posible solución, resultado que debe generar vida y no victimizarla, la violencia justificada en aras de la libertad, la igualdad o la redención solo trae más conflicto. Preocúpate por concientizar a quienes tengas a la mano sobre los males de la corrupción y el egoísmo con el prójimo, agradece a la vida valorando el medio ambiente que posees, tiéndele la mano y consérvalo, dile a quienes veas que la corrupción empieza desde casa con una pequeña mentira, aprende a evitarla.

Este mensaje no te debe parecer vacío, al igual que tú, yo comencé a repudiar mi entorno y a desdeñarlo mucho antes de terminar la secundaria. Era fatalista, creía en la violencia como fin para solucionar los males de nuestra sociedad. Luego al comenzar mis estudios en antropología e insertarme en una vida parroquial activa dentro de un grupo juvenil aprendí que no puedes apelar a la frase: “Tout pour le peuple, rien par le peuple (literalmente en francés: "todo para el pueblo, nada por el pueblo"), que suele citarse en castellano como "todo para el pueblo, pero sin el pueblo".”[4]. Lo que debe toda persona es aprender a conocer distintas realidades, entenderlas y comprenderlas dentro del contexto que les permitió desarrollarse de determinada manera.
Una emotiva tarde con la gente de siempre
 y los nuevos de Jupa

En las pequeñas alegrías que prodigamos a nuestro rededor somos revolucionarios, en los errores aún sin corregir somos humanos. Reescríbele a Dios y agradece la vida y pide que camine a tu lado, que sea tu amigo y te ayude a conservar esperanza, incrementar esperanza y prioritariamente sembrar esperanza entre aquellos que mas la necesiten.

19 de Junio del 2014.


[1] Página de mis Crónicas errantes: diario de relatos y reflexiones a manera de cuaderno de campo y diario autobiográfico.
[2] Llevan por título Carta a los caminantes, las misivas que escribo a parte de mis amigos a quienes los veo como alumnxs o hermanxs menores. Esta en especial es la respuesta a una nota hecha por Robinson Salcedo huallpa: https://www.facebook.com/notes/robertson-helton-salcedo/-mi-deseo-gracias-a-todos-mis-amigos-quienes-me-motivaron-a-escribir-esto-d-un-e/669788423076138?comment_id=673408932714087&offset=0&total_comments=7&notif_t=note_reply
[3] Fragmento de la letra de la canción “Somos” de José Antonio Labordeta. http://www.youtube.com/watch?v=qgOVPEVGtMo&feature=kp
[4] Frase atribuida al despotismo ilustrado a finales del siglo XVIII, el carácter paternalista con el que se pretendía gobernar en oposición a los enciclopedistas.