jueves, 21 de enero de 2016

Contigo y con tu espíritu, Redención (poema).

Creo sentir tu afecto,
gastado y magullado
perdura, está latente

Siento aún que la luna
sigue alumbrando
en tu lado y en el mío.

Sé que aún eres alumna
y puedo compartirte el mundo
y tú extraviarme en tus sueños.

Entiendo que los errores
acumulados duelen más
es la pena quien los acentúa.

También comprende
que mis carreras hasta gastar el aliento
ayudan, apaciguan y curan.

Los nuestros seguirán contigo,
yo detrás, cuidando sus pasos
describiendo sus historias.

Los nuestros,  los que hacen calor
cuando el invierno recrudece,
nos sanan de la rutina y del sistema.

Los nuestros te seguirán, lo sabes,
eres quien tiene las ideas, en tu mirada,
en tus silencios, en tu voz semi oculta.

Te seguiré porque fuiste piedra,
cuando fuiste cristal te cuidé;
ahora que aleteas, te contemplaré.

Cuando seas estrella muéstrame
el camino hacia lo eterno
sin cadenas, sin límites.

Estaré feliz
estaremos juntos
contigo en espíritu.

Uno de aquellos viajes entre amigos
me enseñó que el retorno a la rutina no importa
en nuestra mente siempre se recreaba
nuestro viaje, vez tras vez.
Cheqta-Canta, Lima-Perú.

miércoles, 20 de enero de 2016

Tiempos de otoño (poema).

Acudimos todos
a lamentar la sequía;
tristes o calóricos
estuvimos reunidos.

Por compromiso o convicción,
ahí estuvimos,
sin palabras ni memoria;
observando perplejos,
lo que antes era
nuestro valle.

Piedra sobre piedra
todo luce infeliz.
Piedra tras piedra
a todos nos hacía infelices.

Y el aliento
que ahora es precario
sucede cada vez menos,
se aleja a más lunas
se esconde
entre montañas más distantes.

El reencuentro gozoso
ahora pinta tétrico,
arcano y penoso.
La compañía convertida en cansancio,
solo hiere solo coarta.

Y la tierra no produce,
se desdice, se extravía;
mientras todos, aún de pie,
aullando nuestra orfandad.

jueves, 17 de diciembre de 2015

La tristeza de mis pies (poema).

Siento el peso de mis zapatos
son nuevos pero no me alientan.
Mis pies se sienten oprimidos,
con ganas de sentir el cemento
al contacto con mi piel.

Quiero sentarme y abandonar
esta novedad opresora,
quiero de vuelta la comodidad
de mis zapatillas cuarteadas.
viejas como los cascos de un caballo
que toda su vida corrió y ahora (viejo)
camina rumbo al camal.

Si no tuviera el pie plano
quizá en vez de estar sentado
estaría luciendo aún estos zapatos,
que son como el sistema que nos gobierna:
bello para el común de humanos
y oprobioso para "los anormales".
aquellos que aman distinto,
que rezan y sienten distinto.

Aquellas mesnadas, pobres
sin techo ni pan diario,
que, al igual que yo, 
se compraron zapatos para ser felices,
fingiendo serlo.
Mas cuando sobrevino el ocaso
lamentamos tener la mente esclavizada
y ahora también los pies.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Despacio (poema).

No comas ansias,
tampoco de las sobras
que dejaron los moscardones.
No comas, es mejor la dieta.

No comas demasiado,
espera que los comensales estén completos
se sienten contigo y brinden.
No comas de prisa,
es mejor comer mientras platiques.

No comas, no puntos ni diéresis,
No signos ni normas intrascendentes.
Mejor explicar porqué hacer pausas,
porqué detenernos un poco
o un poco más aún.


jueves, 26 de noviembre de 2015

Contigo y con tu espíritu, esperanza (poema).

Sufrimos una ausencia común
Entonces decidimos, todos,
también los que nunca decidieron.
Iríamos a tu reducto
uno a uno llegaríamos.

Despertarás y nos verás, no escaparás no podrás;
Y si te fueras al otro lado
a donde están las almas,
de uno en uno llegaríamos
todos conciliaríamos.

Así te mudaras a diario,
aún si fueras errante, como antaño fui;
siempre daríamos contigo y con tu espíritu.
Desde el día en que fuiste nuestra
jamás volviste a ser ajena.

Ahora que el desaliento apura tu camino,
la decepción y la desolación te empujan,
sabes, tus latidos captan
que tras un error existe
una gran redención.

Y cuando tropieces,
te ensucies y lastimes
aún si no lo deseas estaremos.
Aquí y ahora, contigo y también con tu espíritu.
Esas ocurrencias son las que acarren sonrisas cómplices en los días de soledad.