miércoles, 25 de noviembre de 2015

Contigo y con tu espíritu, colapso (poema).

Ahora que me he sacudido
siento y me lamento,
deseo ir a donde estás.
Pero cada vez te diluyes más,
a buen recaudo.

Mientras insisto en tu búsqueda recuerdo...
la vez que nos presentaron
te sacaron de un estante.
Pude ver en tu saludo
la fe en una futura compañía.

Ahora corro desesperado
no estás en nuestros lugares.
entiendo el desierto
creo que sí...
te has ido.

Los nuestros lloran,
excusan sus compañías,
uno a uno claudican.
Los que quedan intentan no ver,
no creer, no sentir.

Yo aliento a reanudar tu búsqueda,
encontrarte, disculparme;
pero te siento casi nada.
Has de estar en donde
no llegan los recuerdos ni la ausencia.

Lo más difícil es buscar entre los muertos a un sentimiento vivo.




lunes, 16 de noviembre de 2015

Contigo y con tu espíritu, inicio (poema).

El virus atacó nuevamente
volvió para ahuyentar la unidad
regresó decidido a disolver la comunidad.
Todo lo atacado pereció
se confirmó una mitad consumida.

Esta vez no te atacó directamente
se sirvió de mí,
te endulzó y te envenenó.
Me compró con tronos falaces
sucumbí ante poder, fama y reverencia.

¡Cómo ibas a advertirlo!
tu mano izquierda jamás traiciona(ba)
las risas siempre fueron sinceras.
Te dormiste abrazada
y despertaste traicionada.

Gracias a esos golpes dados
siempre desde adentro, desde tus afectos
comenzaste a enfrentar el virus.
Iniciaste represalias contra las causas,
me has puesto caducidad fraternal.

Siempre habrá un misterio tras el telón.

martes, 3 de noviembre de 2015

Mi nombre no se oye (poema).

Que saben tú y tus modos
de mi silencio
de mi ausencia
de mi desaire en los silbidos.
Que saben tú y tus tonos
de mis latidos
que nunca aviso
que nunca entiendo.
Que entienden tú y tus flores
de mis risas,
de mis chistes
y de mis abrazos
todos ellos callados.
Que... saben
de mi abrazo con un manco
de mi caminata con un parapléjico
de mi saludo con un ciego.
Nadie sabe, tampoco tú
de mis miedos
de mis silencios
de mis angustias
y de mi grito mayúsculo.
Nadie me sabe, solo mi familia
aquellas que me lloraron
se apenaron
y me aceptaron,
solo ellas saben.
Solo ellas aman
me sienten y me esperan.
Tú no, tú eres normal
hablas, también oyes,
vez y ahora ríes.
Yo camino, alto y derecho
con mutismo,
sin abrigos, sin respuestas,
solo signos
casi ninguno en tu ritmo.



Jesús recibiendo el primer puesto en Dibujo el 2011.
en la semana juvenil de la parroquia San Andrés de Huaycán.
El es sordo, gran persona y amigo.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Prolongación (poema).

Es un suspiro
en medio de este trajín,
es un deseo de seguir vivo,
de vivir viendo y no solo oyendo.
Este es un anhelo
más que un petitorio o compromiso,
es un ruego
para que el faro de luz
casi nula
siga chispeante
algún tiempo más.
Tiempo de solidez
o de aparente madurez,
tiempo para capear la insensatez.

Solo cinco años más
para terminar de estudiar,
cinco años para aprender
 a levantarme temprano
 a ser ordenado
 a decir no
 a cocinar para ustedes
 a ser comunero.
para aprender a no depender siquiera de ustedes.

Sólo cinco años más de luz,
 Dios de las  almas cochanas
 Dios del amor corpacanchino
 Dios de quienes no vemos,
  no escuchamos
  no hablamos
  no perduramos.

Solo cinco años más por favor,
y seré fruto de la unión,
seré semilla de libertad
y hombro que sostenga esperanza.

Cinco años para lograr ser:
buen hermano,
buen ciudadano,
buen peruano,
buen humano.

Cinco años más para seguir siendo hijo.

Mi papá y yo.

martes, 27 de octubre de 2015

Al otro lado de la puerta (poema).

Escribo para no verte
me repito una y otra vez,
escribo para no hablarte.

Escribo para, una vez más,
fallarte y alejarte
y mientras escribo pasa el tiempo
si reparos, sin abrigos.

Escribo después de muchas copas,
habiendo olvidado mi norte,
escribo
pues no sabré ponerme en pié.

Y mientras escribes tu vives,
olvidas que existo,
o al menos eso intentas.

Y mientras lo intentas
maldices haberme conocido,
lloras soledad.

Mientras escribo tu vives
pasiones noche tras noche,
tantas y con tantos
que ya ni siquiera vives.

Mientras te escondes
aventurera nocturna
de sonrisa fugaz, yo escribo
... solo escribo.

Escribo porque te idealicé.
huyo para solo venerarte,
y verte sería confesar tu humanidad
tan normal como cualquiera.

Escribo y tu odias,
odias lo que escribo
más no a quien escribe
lo sé, por eso escribo.

Es que tú querías un protector,
yo una compañera,
necesitabas un amante
yo te deseaba canonizada.

Por eso solo escribo
y tú te aceleras y olvidas.
intentamos perdernos,
para jamás volver a vernos.

Te escribo para crearte para mí
lo sabes y cada vez te agotas más
para rescatar tu mortalidad.

Y a veces preferimos refugios que nos hagan sentir seguridad
a intentar caminar y vivir libertad.