martes, 27 de octubre de 2015

Al otro lado de la puerta (poema).

Escribo para no verte
me repito una y otra vez,
escribo para no hablarte.

Escribo para, una vez más,
fallarte y alejarte
y mientras escribo pasa el tiempo
si reparos, sin abrigos.

Escribo después de muchas copas,
habiendo olvidado mi norte,
escribo
pues no sabré ponerme en pié.

Y mientras escribes tu vives,
olvidas que existo,
o al menos eso intentas.

Y mientras lo intentas
maldices haberme conocido,
lloras soledad.

Mientras escribo tu vives
pasiones noche tras noche,
tantas y con tantos
que ya ni siquiera vives.

Mientras te escondes
aventurera nocturna
de sonrisa fugaz, yo escribo
... solo escribo.

Escribo porque te idealicé.
huyo para solo venerarte,
y verte sería confesar tu humanidad
tan normal como cualquiera.

Escribo y tu odias,
odias lo que escribo
más no a quien escribe
lo sé, por eso escribo.

Es que tú querías un protector,
yo una compañera,
necesitabas un amante
yo te deseaba canonizada.

Por eso solo escribo
y tú te aceleras y olvidas.
intentamos perdernos,
para jamás volver a vernos.

Te escribo para crearte para mí
lo sabes y cada vez te agotas más
para rescatar tu mortalidad.

Y a veces preferimos refugios que nos hagan sentir seguridad
a intentar caminar y vivir libertad.

lunes, 19 de octubre de 2015

En mi cuarto (poema).

Estoy abrigado
sin sobresaltos ni sueño,
con la mirada fija en el techo,
sin ver nada.

Mis ojos intentan seguir la danza
de polillas al rededor del foco,
van y vienen extraviadas
igual yo, voy y vengo extraviado.

Recuerdo el compás del bombo,
el color de tus manos;
bailamos al son del violín,
la estridencia del saxo.
El polvo levantado
como incienso simulando un rito
nosotros la ofrenda.

El frío que melló nuestro inicio
se disipó al calor del baile.
A cada melodía que la banda tocaba
se esfumaba lo tibio
ebullía la pasión.

Siento un peso que perturba mi extravío
dirijo la mirada a mi diestra
estás dormida,
tan plácida y satisfecha,
pienso si fue el cansancio
o el goce del baile.

Mi brazo, tu almohada
sabe cuál es la razón
tras tu felicidad,
sabe porqué aún dormida,
sigues riendo y soñando
recordando para la posteridad.


miércoles, 30 de septiembre de 2015

Estúpida apariencia (poema).

Comer, dormir, dormir y comer;
no hay nada que hacer sino nacer para vivir.
Vivir es alimentarse y dormirse para despertar.

Pensar en qué creer y creer en que pensar.
Los pensamientos nos proyectan a un mundo,
el mundo nos quita el pensamiento.

Caminando por la vida, viviendo la caminata.
Sudar por un momento para secar la soledad.
Tentar a la muerte o morir por ser tentado.

Hablar, actuar, actuar y hablar.
Todos hablamos lo que quisiéramos escuchar.
Pocos escuchan de lo que no se quiere hablar.

Mentir para ganar, ganar a la mentira.
Se dice lo que no se hace,
se hace lo que no se dice.

Una gran verdad partió de una mentira
y una gran mentira, de una verdad malvada.
Las buenas mentiras son mentiras buenas,
las malas verdades son verdades malas.
Los buenos y malos no son ni mentirosos ni verídicos,
solo son chicos y grandes o grandes y chicos.

07 de marzo del 2011.

El original.

Algunas querellas (poema).

La leña en su lugar, no en el fogón
sino en el cofre más secreto que le pueda hacer pasar desapercibido.
ya que como aquella pocas.

Los rubíes en la cuna del bebé
para que le rodeen de belleza e influyan a una vida opulenta
digna de su realeza.
Lo importante será que anestesie
los vacíos y penas de aquel alma inocente
asaltada por miedos, temores y llantos.

La soledad, compañera de penurias y resbalos
droga de la vida,
será derramada y sepultada en lo más hondo del mundo.
Se la encadenará para que ya no dañe,
ni un conjuro celestial le salvará de su pesar.

La lucidez, con su retórica digna de gente idiota
ofende el legado de los genios bohemios
su sensibilidad apesta y toda ella ofenda la inteligencia.
Mejor es ignorarla, matarla en vida
hacer de ella un hato de nada.

El narcisismo, algo más que familia, es un ideal de cosas humanas;
no es estar en el centro o al lado.
Es estar en la tierra y hacer de la vida un honoris causa
con actos que aparentan puterías del progreso.

Y tú... no mereces llamarte así.

El original.

Continuará (poema).

Ayer volví,
volví a ver tu ventana,
suspiré.
Lo hice para pelear al tiempo
tu memoria, tu recuerdo,
exhalé, aún no llegabas.
Tu ventana sigue oscura.

Difusa, confusa,
he vuelto y aún me siento solo.
Todo sigue,
quieto y constante,
todo sigue,
también tu ausencia.


Hoja suelta.