viernes, 19 de diciembre de 2014

Confusiones nocturnas (poema).

Nos fuimos, nos perdimos,
desaparecimos tras la noche;
nos fundimos,
tropecé y desprendí tu broche.

Antes de tu llegada,
te pensaba perfecta;
ahora tú en mi morada,
te siento mi adepta.

Te veía flotar sobre las aguas,
lucías soberana de amores;
llueve aquí y a leguas,
tu invento y mis temores.

La realidad te conocía plástica,
más yo te imaginaba fantástica;
la oscuridad comulgó tu disfraz,
me obligas a un silencio mordaz.

Tengo una querella,
vale mas que toda ella;
jamás fue doncella,
siempre fue solo ella.

La noche me confundió,
la lujuria nos invadió;
solos nos perdimos,
solos nos despedimos.

Tú cumplías con una travesura,
común en tu desventura;
yo creía en tu deidad,
sin saber la cruel fatalidad.

No fui ni primero ni único,
fueron estampas las de tu cortejo;
mi ser difuso y lacónico,
evocan los sucesos de ese tu festejo.








miércoles, 3 de diciembre de 2014

Los últimos COPos (poema).

La estrella aún siente,
Tu tristeza aún miente;
Esta naturaleza sigue latiendo,
Por más que la sigamos hiriendo;
Esta madre continúa amando.

Los ríos presurosos de ser mares,
Los vientos soplando por estos lares;
La nostalgia de perderte,
Me hace cada día temerte;
Nuestra historia sigue remando.

Los claros, tenues centinelas,
Avizorando quiénes perdimos las manivelas;
Las cuevas abrigando su miedo,
Mientras desdeñamos nuestro credo;
Algún pajarillo, solo, llorando.

-¡Qué culpan los volcanes!,
¡Que culpan los huracanes!;
Más culpa el ser humano,
Ese que no quiere ni a su hermano-;
Una viejita va cantando.

Asustados los depredadores,
Escapando a humanos devastadores;
Herbívoros triturando huesos,
Y yo aún ni mis pecados confieso;
El ocaso nos está llamando.

Autoridades tranzando,
Alegando estar avanzando;
Voluntades entre toma y daca,
Nosotros ya casi somos caca;
Así termina, todo está humeando.

No creo en la pobreza,
Es una falaz tristeza;
Creo en la esperanza,
Es una feliz proeza;
Nuestro planeta sigue esperando.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Acompañante (poema).

Cuando sientas penuria,
El frío abrace tus memorias
Lentamente el vacío acaricie tu soledad,
No agaches la cabeza,
No te rindas mirada sincera.

Cuando vuelva con más fuerza la penuria,
Imagina mi mano,
Sujétala y eleva tu esperanza;
Ayuda a la historia,
Mantén viva nuestra memoria.

Cuando ya no me sientas,
Te lapide el olvido,
Echa a andar el pasado;
Aprieta el gatillo y dispara tu presente,
Enfréntalo como antes lo hacíamos,
Entrega el sí de tu credo.

Si me buscas para platicar,
Mira al cielo, busca una estrella,
Nómbrame,
Extiende tu mano
Iré a susurrar tu calma,
A combatir tu lucha.

Imagínate al lado mío,
Platiquemos, conjuremos,
Yo hago lo mismo desde esta lejanía,
Cada vez que diviso el mar
E intento entender a donde llegaré a dar.

jueves, 20 de noviembre de 2014

El viajero (poema).

Cuento con dos piernas
Que no cesan de andar,
Y una mente
Que no descansa de soñar.

Mi corazón
Comienza a querer,
Mientras camino
Hasta más no poder.

Rutas discurren
Todas nunca aburren,
Serpenteando o rodeando
El final siempre esperando.

Santiago de Surco.
Poema inspirado en la canción
"El viajero"
del Jilguero del Huascarán. 
Viajero que se encomienda
A Dios para no fallar,
Viajero que pide por una amada
Que un día lo verá llegar.

Siempre empolvado,
Con la luna o a tientas;
Acompañado o en solitario,
Siempre silbando cual canario.

Carga sus sueños,
Pesan su pasado,
Se anima con su futuro;
Aún así suspira a su amada,
Desde el este hasta el poniente.