Y aquellas, mariposas de cristal,
de tus manos salieron, vivieron;
Te encontraron,
ayudaron tu ilusión;
acompañaron tu espera,
ellas desde el umbral.
Un día llegó ella,
echaste las mariposas a volar;
Ahora sin cristal,
el viento las durmió;
¡Volverán!
tendrás mariposas en tu hogar.
Ahora acompañado,
Feliz con tu amada;
Ya no más con tus mariposas,
bellas y de cristal.
La amarás a toda ella,
tan normal como cualquiera,
Tan imperfecta como el mundo;
Mientras el aire sopla y dice:
– tus mariposas, ¡aún están! –
Pronto volverán.
La vida continuó,
Un “tú y ella” perpetuó,
Hasta que la muerte los separó;
Echaste de menos,
tus mariposas de cristal.
¿Dónde están? preguntarás,
las traerá el viento, no sufrirás,
con ellas jugarás,
tus eternas ¡Mariposas de cristal!.
| Cuando la compañía se marche, volverán los recuerdos de niñez esos que ayudan a no recordar la ausencia de quien se irá. |
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