Cae el sol donde la ontananza se pierde,
Cae sin dejar espejos de luz o de brincos.
Cae mi vida y se apaga la bulla,
Cae mi laberinto y se sierne el sueño.
Caes y caigo por ti,
vida y cocha mía;
Caemos ignorantes,
Cual costumbre comunal.
Ya caídos y rendidos,
no morimos,
Nunca arrodillados,
cos congregamos en la vigilia de la buena nueva,
La gran rebelión de la aurora, la prediccion del Dios aquí y ahora.